Irán afirmó que continuará intentando bloquear los envíos de petróleo desde el Golfo mientras continúen los ataques de Estados Unidos e Israel contra su territorio, en el marco de una escalada militar que se intensificó en los últimos días y que ya dejó miles de víctimas y daños en infraestructuras estratégicas.
La advertencia se produjo mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que responderá con mayor fuerza si Teherán intenta interrumpir el tráfico de buques petroleros, especialmente en el estrecho de Ormuz, una vía clave por la que circula cerca de una quinta parte del suministro mundial de crudo.
El conflicto se intensificó desde fines de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una serie de bombardeos contra instalaciones militares y estratégicas en Irán. Desde entonces, las fuerzas estadounidenses e israelíes han atacado miles de objetivos en territorio iraní, mientras que Teherán respondió con misiles y drones contra bases militares y aliados de Washington en la región.
Entre los blancos de los ataques iraníes se encuentran instalaciones y posiciones militares en Qatar, Irak, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, además de objetivos en Israel. En paralelo, las autoridades iraníes amenazaron con acciones que podrían afectar el comercio energético internacional.
Según datos citados por autoridades iraníes, al menos 1.300 civiles murieron y miles resultaron heridos en los bombardeos lanzados desde el inicio de la ofensiva aérea contra el país. Del lado estadounidense, el Pentágono informó de varios soldados muertos y más de un centenar de heridos durante las operaciones y ataques de represalia.
La amenaza de bloquear el tránsito de petróleo en el Golfo generó una fuerte reacción de Washington. Trump advirtió que cualquier intento de cerrar el paso marítimo provocaría una respuesta militar mucho más intensa por parte de Estados Unidos.
El conflicto también impactó en los mercados energéticos. El temor a interrupciones en el suministro hizo subir inicialmente el precio del petróleo, aunque luego los valores retrocedieron ante expectativas de que la guerra podría resolverse más rápido de lo previsto.
Mientras tanto, continúan los ataques y las represalias en distintos frentes del Medio Oriente. Las autoridades iraníes reiteraron que no cesarán sus acciones militares ni sus amenazas sobre el comercio petrolero hasta que se detengan los bombardeos contra su territorio.
