La interna que la Unión Cívica Radical de Tucumán había convocado para este domingo quedó al borde de quedar sin efecto. Los sectores que habían presentado tres listas alcanzaron un principio de acuerdo para conformar una conducción unificada y avanzar con la normalización del partido.
El entendimiento reunió a los espacios referenciados en Agustín Romano Norri, José María Canelada y Adolfo Díaz Chavero. Los dirigentes negocian la distribución de los cargos dentro de los órganos partidarios y buscan completar la documentación para formalizar la lista de unidad.
El nombre que tomó fuerza para encabezar la estructura radical es el de José Francisco “Lucho” Argañaraz, quien ya estuvo al frente de la intervención de la UCR tucumana. Su designación como presidente quedaría incluida en el acuerdo que los distintos sectores pretenden presentar ante las autoridades partidarias.
Todavía resta definir algunos lugares de peso, entre ellos la conducción de la Convención Provincial. La intención de los dirigentes es cerrar esas conversaciones y presentar la documentación correspondiente ante la Junta del partido.
El acuerdo quedó encuadrado en la resolución N°25/2026, que estableció los pasos para avanzar con la normalización de la estructura partidaria.
De concretarse el consenso, el radicalismo tucumano dejará atrás un año de intervención y recuperará una conducción surgida de un acuerdo entre los distintos sectores internos.
La nueva etapa también tendrá una definición política de fondo: qué lugar ocupará la UCR dentro del escenario tucumano de cara a las elecciones de 2027.
La conducción que encabece Argañaraz deberá ordenar esa discusión puertas adentro del partido, en un escenario en el que distintos espacios opositores ya comenzaron a mover sus fichas de cara a la próxima elección provincial.

