Los Neuss, dueños de EDET, ahora van por AySA

Los hermanos Juan y Patricio Neuss volvieron a aparecer en una privatización estratégica del Gobierno de Javier Milei. Los empresarios que controlan EDET en Tucumán quedaron vinculados al consorcio que compite por AySA, en sociedad con Mauricio Filiberti y una empresa de la familia Román.

Los hermanos Juan y Patricio Neuss, accionistas de EDET a través de Edison Energía, sumaron un nuevo objetivo a su expansión empresarial: AySA. Según contó LPOO, el grupo quedó detrás de uno de los consorcios que presentó una oferta para quedarse con la empresa estatal de agua y saneamiento, en una nueva privatización impulsada por el gobierno de Javier Milei.

La operación vuelve a colocar a los Neuss en el centro de una disputa por un activo estratégico. Esta vez, el negocio no está relacionado con la distribución o el transporte de electricidad, sectores donde el grupo consiguió una fuerte expansión durante los últimos meses. La mira está puesta sobre la empresa que presta el servicio de agua potable y cloacas a millones de usuarios de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano.

La apertura de las ofertas técnicas dejó dos contendientes. Por un lado quedó el Grupo Roggio, que participa junto con la israelí Mekorot y la japonesa Marubeni. Del otro aparece un consorcio liderado por Transclor, la compañía de Mauricio Filiberti, conocido como «El Rey del Cloro».

La particularidad del segundo grupo está en sus socios. Transclor se presentó junto con Rowing SA, una constructora de la familia Román; el fondo neerlandés PHX y la brasileña Arcos. Detrás de Rowing aparece ahora la influencia de los Neuss.

El vínculo con los Román no es un dato menor. La familia ya tuvo relación con otros negocios de infraestructura de gran escala. La nota de referencia señala que los Neuss quedaron vinculados a Servimagnus, firma de la familia Román que participó en el negocio del balizamiento de la Hidrovía. Ahora la conexión reaparece con Rowing, empresa constructora de Walter Román.

De EDET a Transener y ahora AySA

El avance sobre AySA se produce después de una fuerte expansión de los Neuss en el sector energético. Edison adquirió EDET, EJESA, LITSA y CEMPSA en marzo de 2025. Luego sumó activos de generación y, meses más tarde, consiguió quedarse con la participación estatal en Transener.

Ese último negocio también fue abordado por El Federalista. El 1 de septiembre, este medio publicó que los Neuss, dueños de EDET y vinculados a Santiago Caputo, quedaron bajo la lupa por el reparto de reservas de Transener después de la compra del paquete estatal.

La operación de Transener involucró US$ 356,1 millones por la participación de ENARSA en Citelec. Poco después del cambio de control, el nuevo directorio de Transener resolvió distribuir $253.535.989.514 en efectivo mediante la utilización de una reserva constituida antes de la salida del Estado.

Ese antecedente volvió a instalar el nombre de los Neuss en el debate sobre las privatizaciones del Gobierno nacional. Ahora, el grupo aparece asociado a una nueva disputa por una compañía estatal de enorme peso.

El nuevo objetivo del grupo

El Gobierno decidió avanzar con la venta del 90% de AySA. La compañía presta servicios de agua potable y cloacas a unos 14 millones de personas en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano.

La administración de Milei espera obtener entre US$ 450 millones y US$ 500 millones, aunque todavía no se conocen las ofertas económicas definitivas. El futuro comprador también deberá asumir un compromiso de inversión de US$ 2.000 millones durante cinco años, según explicó el ministro de Economía, Luis Caputo.

La aparición de los Neuss agrega una dimensión política a la licitación. El grupo que en Tucumán controla EDET amplió su presencia en el mercado eléctrico y ahora busca ingresar a uno de los principales servicios públicos del país.

La disputa también dejó afuera a varios nombres que habían aparecido como posibles interesados. Entre ellos figuraban la francesa Veolia y la brasileña Sabesp. Mekorot, por su parte, quedó asociada al Grupo Roggio como eventual proveedor de asistencia técnica.

Otro dato llamó la atención: José Luis Manzano finalmente no presentó una oferta por AySA, pese a su sociedad con Filiberti en Edenor y a las versiones previas que lo ubicaban entre los interesados.

La expansión que comenzó con EDET

Para Tucumán, el nombre de los Neuss dejó de ser desconocido. EDET constituye una de las principales piezas del grupo en el NOA, junto con otras distribuidoras que quedaron bajo el control de Edison.

La expansión no terminó allí. El grupo avanzó sobre activos de generación, sumó participación en el transporte eléctrico y también apareció en otras privatizaciones y concesiones impulsadas por la administración libertaria.

En ese recorrido, AySA representa un cambio de escala y de sector. Ya no se trata solamente de energía. El grupo busca quedar asociado a una empresa de infraestructura esencial que abastece a millones de usuarios y que el Gobierno puso en el centro de su programa de privatizaciones.

Así, los Neuss sumaron otro capítulo a una expansión empresarial que en poco más de un año los llevó desde EDET en Tucumán hasta Transener y ahora a la pelea por AySA.

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