La Justicia de Tucumán dispuso este jueves reforzar el operativo de búsqueda de Raúl Moyano, el docente jubilado de 59 años que permanece desaparecido desde el 12 de octubre en el cerro Ñuñorco Grande, con la incorporación de efectivos del Ejército Argentino y un nuevo despliegue de 42 rescatistas que se concentrará en la ladera sureste, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan. La participación militar fue gestionada por el fiscal Gerardo Salas y el secretario Ariel Zurita, quienes coordinan las medidas destinadas a localizar al hombre, en un operativo que hasta el momento no ha arrojado rastros concretos sobre su paradero.
El contingente previsto para el próximo sábado estará integrado por 10 miembros del Cuerpo Especial de Rescate y Operaciones (CERO), tres policías de la zona con conocimiento del terreno, 14 integrantes de Gendarmería Nacional y 15 efectivos del Ejército Argentino. La incorporación de estos últimos permitirá ampliar la cantidad de personal disponible para inspeccionar sectores de difícil acceso, donde las características geográficas y las condiciones climáticas complican el desplazamiento de los rescatistas, en un cerro que alcanza los 3.320 metros sobre el nivel del mar y presenta pendientes abruptas y quebradas de complejo recorrido.
El operativo también contempla la utilización de un helicóptero, drones y perros de búsqueda de la Policía Federal Argentina, recursos que podrían facilitar la exploración de áreas extensas o de acceso limitado, aunque el despliegue de esos medios dependerá de las condiciones meteorológicas, ya que el mal tiempo continúa siendo uno de los principales obstáculos para avanzar sobre determinados sectores del cerro. Mientras se espera una mejora del clima, los equipos que participan en la búsqueda continuaron recorriendo durante las últimas horas lugares que ya habían sido inspeccionados anteriormente, en respuesta a la necesidad de revisar nuevamente distintos puntos del terreno ante la ausencia de indicios.
En paralelo, grupos de voluntarios extendieron las tareas hacia el cauce del río Los Sosa, donde inspeccionaron sectores que podrían haber sido utilizados como vías alternativas de desplazamiento. Los participantes del operativo consideran la posibilidad de que Moyano, en caso de encontrarse agotado o con dificultades físicas para continuar caminando, haya intentado desplazarse por zonas menos exigentes que las pendientes de la montaña, por lo que la exploración del río y sus alrededores se incorporó a las tareas que se desarrollan en distintos puntos de la región. La búsqueda mantiene abiertas diferentes posibilidades sobre los movimientos que pudo haber realizado el desaparecido, aunque hasta ahora ninguna de las áreas examinadas aportó resultados positivos.
La principal expectativa de los investigadores y rescatistas está puesta en la próxima ventana de buen tiempo, que permitiría ingresar a la cara sureste del Ñuñorco Grande con un contingente más numeroso y mayores recursos técnicos. Mientras tanto, la investigación continúa bajo intervención de la Justicia, que coordina las medidas necesarias para sostener el operativo y ampliar las posibilidades de encontrar a Raúl Moyano, a más de tres semanas de su desaparición tras iniciar una caminata en solitario desde la zona del Potrerillo, en El Mollar. El caso se suma a una serie de rastrillajes que en las últimas semanas incorporaron campamentos de altura, sobrevuelos y especialistas de otras provincias, sin que se haya logrado establecer el paradero del docente.

