La madrugada del viernes tendrá como protagonista a la Luna. Tucumán podrá observar un eclipse lunar parcial profundo, uno de los eventos astronómicos más destacados del año. El fenómeno comenzará durante la noche del jueves y alcanzará su máxima intensidad cerca de la 1.14, cuando la sombra más oscura de la Tierra cubra casi todo el satélite.
El eclipse será visible desde amplias zonas de América, Europa y África. También podrá apreciarse en sectores de Medio Oriente y Asia occidental. En nuestro país, el espectáculo tendrá su momento central durante la madrugada.
Aunque la Luna no quedará completamente dentro de la sombra terrestre, el 93% de su superficie llegará a quedar cubierto por la umbra. Por esa razón, su aspecto será muy similar al de una llamada “Luna de sangre”.
El motivo del color rojizo
La tonalidad roja tendrá una explicación relacionada con la atmósfera terrestre.
Durante un eclipse lunar, la Tierra queda entre el Sol y la Luna. El planeta bloquea buena parte de la luz solar que recibe el satélite. Una pequeña cantidad, sin embargo, atraviesa la atmósfera.
La atmósfera dispersa con mayor facilidad las longitudes de onda azules y violetas. Los tonos rojos y anaranjados, en cambio, consiguen atravesarla, se refractan y llegan hasta la superficie lunar.
Este proceso recibe el nombre de dispersión de Rayleigh. Es el mismo fenómeno físico que produce las tonalidades rojizas y anaranjadas de muchos amaneceres y atardeceres.
El astrónomo aficionado y astrofotógrafo Juan Canepa, del Observatorio de Ampimpa, ofreció una explicación sencilla sobre el fenómeno. Según señaló a LA GACETA, la luz rojiza que llega a la Luna durante el eclipse puede interpretarse como la luz de amaneceres y atardeceres que ocurren al mismo tiempo en diferentes lugares de la Tierra.
El cronograma del eclipse
El primer cambio comenzará cerca de las 22.30 del jueves, con el ingreso de la Luna en la fase penumbral. En ese momento, la variación en el brillo será muy difícil de detectar a simple vista.
La situación cambiará alrededor de las 23.30, con el comienzo de la fase parcial. Desde ese momento, la sombra terrestre avanzará sobre el disco lunar.
El punto máximo llegará cerca de la 1.14 del viernes. Allí se producirá la mayor cobertura, con más del 90% de la Luna dentro de la umbra.
Después de ese momento, la superficie lunar recuperará su iluminación de forma gradual hasta el cierre del fenómeno durante la madrugada.
La reducción del brillo también generará otra oportunidad para los observadores. Durante el máximo, algunas estrellas y constelaciones que suelen quedar ocultas por la luminosidad de la Luna llena podrán ganar protagonismo.
¿Qué chances hay de verlo desde Tucumán?
El principal obstáculo no será el eclipse, sino el clima.
Los pronósticos para San Miguel de Tucumán anticipan abundante nubosidad y posibles lloviznas aisladas durante la noche. Esa situación podría impedir una observación clara desde distintos puntos de la capital.
El meteorólogo y observador del Servicio Meteorológico Nacional Cristofer Brito advirtió sobre esta posibilidad ante LA GACETA. De todos modos, algunos claros entre las nubes podrían permitir observar determinados momentos del eclipse.
El panorama mejora hacia las zonas de mayor altura. El área del Observatorio de Ampimpa, en Amaicha del Valle, presenta mejores condiciones previstas para esa noche. Por ese motivo, los tucumanos que puedan trasladarse hacia los Valles Calchaquíes tendrán mayores posibilidades de encontrar un cielo despejado.
Una observación sin riesgos
No habrá que tomar precauciones especiales para mirar el eclipse. A diferencia de un eclipse solar, un eclipse lunar puede observarse directamente sin anteojos ni filtros especiales.
La Luna podrá verse a simple vista durante todo el fenómeno. Unos binoculares o un telescopio, sin embargo, permitirán apreciar mejor los cambios sobre su superficie y la modificación de su color.
Quienes quieran registrar el espectáculo con un teléfono celular deberán prestar atención a la exposición. Canepa recomendó conocer antes las funciones de la cámara y modificar la configuración a medida que avance el eclipse.
Al comienzo, la Luna tendrá un brillo intenso por su cercanía con la fase llena. Durante el máximo, en cambio, la mayor parte del disco quedará dentro de la sombra y solo una pequeña porción conservará una iluminación más intensa. Esa diferencia obligará a ajustar la cámara para conseguir una imagen nítida.

