Culpable: un entrenador de running admite ante la justicia los abusos contra tres atletas

Tres corredoras de Tucumán que integraron un grupo de running escucharon por primera vez una respuesta judicial que validó su verdad. Enzo Alfredo Sánchez, entrenador deportivo y propietario de gimnasios en San Miguel de Tucumán, reconoció su responsabilidad en tres hechos de abuso sexual simple mediante un juicio abreviado. Los delitos ocurrieron en 2021, 2022 y 2024.

La justicia lo condenó a tres años de prisión en ejecución condicional. La pena está sujeta al cumplimiento de medidas de restricción, tratamiento psicológico y capacitaciones en violencia de género.

Las víctimas, identificadas como MJR, SLNG y SIJ, decidieron denunciar a su entrenador en agosto de 2024 tras descubrir que habían vivido experiencias similares. Su objetivo fue claro: evitar que otras mujeres pasaran por lo mismo.

El camino demandó revivir lo ocurrido, enfrentar cuestionamientos, buscar testigos y reunir pruebas. En Argentina, solo el 5% de las víctimas de violencia sexual denuncia, según la OMS. Quienes lo hacen se topan con demoras y barreras que reproducen desigualdades de género.

Los testimonios reconstruyeron un patrón de conducta. Sánchez utilizaba la autoridad de su rol para ganarse la confianza de sus alumnas. “Él ha sido mi amigo, ha sido la persona que me escuchaba. Yo le he agradecido en su momento, cuando empecé a correr”, explicó SLNG. La dinámica del deporte amateur facilitaba esa proximidad. “Vos le contás hasta el día que menstruás, porque en base a eso se arma una planificación. Es tal la confianza que le terminás contando todo”.

Esa cercanía, sumada a momentos de fragilidad personal, fue terreno fértil para la manipulación. “Él sabía que yo estaba partida en mil pedazos mentalmente. Mi auto pasó a ser mi casa para mí y mis hijos”, relató SLNG.

La excusa era siempre deportiva. “Utilizaba la promesa de mejorar su rendimiento deportivo como excusa para realizar ‘masajes’, y a partir de ahí iniciaba los abusos de forma sistemática”, sintetizaron desde la querella. Los tocamientos avanzaban bajo la apariencia de correcciones o estiramientos. Incluso mencionaba cursos de masaje y prácticas tántricas.

Antes del contacto físico, surgían insinuaciones. MJR recordó un episodio en el Parque 9 de Julio. “De la nada cambió rotundamente de tema y me dijo: ‘Anoche tuve un sueño con vos… estabas en cuatro y quiero que se haga realidad’”. Expresiones similares habría dirigido a SIJ.

Las víctimas coincidieron en su reacción: sorpresa absoluta e inmovilidad. “De repente la mano la tenía dentro de mi vagina. Me quedé petrificada… No podía creer que la persona en la que confiaba todo me hiciera eso”, contó SLNG. SIJ relató que la sorpresa la paralizó incluso cuando el imputado utilizó un vibrador y luego se lo exhibió.

El jueves 6 de noviembre, las partes firmaron el convenio de Juicio Abreviado, una figura del Código Procesal Penal. Las tres víctimas prestaron conformidad. Sánchez fue declarado penalmente responsable por tres abusos sexuales simples en concurso real.

La sentencia implica que no irá a prisión si cumple durante tres años reglas estrictas: restricción de acercamiento y comunicación a menos de 500 metros, prohibición de actos de intimidación, abstención de consumo de estupefacientes y alcohol, tratamiento psicológico para el control de impulsos sexuales, capacitación en violencia de género, prohibición de portar armas y sometimiento al cuidado de un patronato. También deberá hacerse cargo de las costas del proceso.

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