El histórico gomero de más de 100 años frente al Cementerio del Oeste de Tucumán se desplomó hoy, miércoles 18 de marzo de 2026, en un final que las autoridades municipales describieron como “crónica de una muerte anunciada”. El imponente Ficus macrophylla (conocido popularmente como gomero), ubicado en la plaza Alfredo Gramajo Gutiérrez, dentro del área del Parque Avellaneda, cayó pasadas las 11 de la mañana sin causar heridos ni daños materiales graves.
El árbol, de porte majestuoso y raíces tabulares características de la especie, se vino abajo tras varios días de intensas lluvias. El peso del agua en las ramas, sumado a su avanzado deterioro interno (estaba muy hueco por el avance de hongos que degradaban la madera), provocó el desplome sobre la zona de calle Asunción al 1.000. Por la lluvia, no había concurrencia en el cementerio ni las habituales vendedoras de flores, lo que evitó tragedias. Personal municipal actuó rápidamente para cortar y retirar los restos, que serán trasladados a la huerta municipal.
Historia y relevancia del gomero
Este ejemplar era uno de los árboles más grandes y emblemáticos de Tucumán. Tenía más de 100 años (anterior a la inauguración del Cementerio del Oeste en 1872, cuyas obras comenzaron en 1859) y fue declarado “Árbol Notable” en 2004 por ordenanza municipal N° 3180, en una iniciativa conjunta de la Municipalidad y la comunidad. Se lo destacaba en guías de arbolado urbano como uno de los dos grandes Ficus macrophylla de la provincia (el otro en otra ubicación). No es especie recomendada para veredas o calles por sus raíces agresivas, pero sí ideal para plazas y parques, donde proporcionaba sombra, oxígeno y servicios ecosistémicos valiosos, especialmente relevantes en el contexto actual de cambio climático.
A lo largo de los años, el gomero se convirtió en un ícono del lugar: testigo silencioso del paso del tiempo junto al histórico cementerio, que alberga tumbas de figuras relevantes de la provincia (guerreros de la Independencia, hombres públicos y esculturas como “El Dolor” de Francisco Caferatta o “Ariel Caído”). Vecinos y visitantes lo veían como parte inseparable del paisaje del Parque Avellaneda. Sin embargo, ya habían caído grandes ramas desde el árbol provocando daños en vehículos estacionados (ver abajo, el tweet de 2023).
🛑 URGENTE.
❌ Se cayó parte del gomero histórico que está en frente del cementerio del Oeste. Ya trabajan operarios de la @MuniSMTucuman pic.twitter.com/AXGdMWX2EM— Cesar Juarez (@cesarJuarez10) December 19, 2023
En los últimos años, su estado de salud generó preocupación y polémica. Estudios de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) confirmaron el avance de hongos que “comían” la madera. La Municipalidad realizó podas preventivas (por ejemplo, en 2024 y 2025) para achicar la copa, retirar ramas secas y reducir riesgos, pero evitó intervenciones más drásticas por la defensa de vecinos que querían preservarlo. En 2025 hubo informes técnicos de riesgo, debates sobre su posible extracción y notas sobre su deterioro visible (ver video). Guillermo Olivera, director de Arbolado Urbano de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, lo resumió claramente: “Era crónica de una muerte anunciada, ya lo veníamos diciendo. El árbol venía mal, estaba muy hueco y el peso de las ramas con el agua hizo que se cayera”. También mencionó limitaciones por las reuniones con vecinos y el objetivo de buscar el bien común.
Ahora, la comuna evalúa colocar cartelería informativa en el sitio que recuerde su estatus de “Árbol Notable” de 2004, su especie y su historia, y dialogará con los vecinos sobre el futuro del espacio (posible replante de otro ejemplar). Su pérdida representa un impacto ambiental: menos sombra, oxígeno y regulación climática en la zona.
Este gomero formaba parte del patrimonio verde vivo de Tucumán, y su caída cierra un capítulo de más de un siglo de historia urbana. La Municipalidad y vecinos coinciden en homenajear su legado mientras avanzan en la recuperación del espacio.
