San Miguel de Tucumán registró uno de los desempeños más débiles en cohesión social entre las 43 ciudades evaluadas en el primer Índice de Ciudades Argentinas 2026, elaborado por la consultora Enclave. La capital tucumana obtuvo cero puntos en ese componente, que mide el acceso al agua potable y la informalidad urbana, y compartió el último lugar con otras siete localidades.
El estudio, que compara el desempeño de todas las capitales provinciales y un grupo de ciudades intermedias de relevancia nacional, revela un panorama general de limitaciones estructurales: ninguna urbe superó los 68 puntos sobre 100. Bahía Blanca lideró el ranking con ese puntaje máximo, seguida por Córdoba (66), Mendoza (65) y Río Cuarto (64,5). Ciudad de Buenos Aires se ubicó en el quinto puesto con 63 puntos.
En el indicador específico de cohesión social —que representa el 8% del puntaje total—, solo ocho ciudades alcanzaron el cero: Corrientes, San Miguel de Tucumán, Concordia, Formosa, Bariloche, La Plata, Resistencia y Zárate. En el extremo opuesto, Rafaela, Bahía Blanca y Godoy Cruz obtuvieron los mejores resultados. El informe subraya además que apenas tres ciudades tienen menos del 1% de su población en barrios populares: San Juan (0,20%), Godoy Cruz (0,50%) y Rafaela (0,95%).
El Índice analiza 17 indicadores distribuidos en tres dimensiones —desempeño económico, cohesión social y calidad del hábitat urbano— a partir de 26 variables y más de 170 fuentes. Entre los hallazgos centrales figura la desconexión entre dinamismo económico y bienestar social. Mientras Neuquén encabeza el perfil económico, Bahía Blanca y Ushuaia lideran en cohesión social. Rafaela constituye la excepción al combinar buen desempeño en ambos planos.
Fabio Quetglas, exdiputado nacional y socio fundador de Enclave, contextualizó los resultados: “No se trata de una casualidad ni de una fatalidad geográfica. Es el resultado acumulado de décadas de asimetrías en la inversión pública, la infraestructura y las oportunidades económicas”. El experto destacó que cinco de las diez ciudades peor posicionadas pertenecen al Norte Grande, mientras que las diez primeras se concentran en el corredor central productivo.
Para San Miguel de Tucumán, principal centro urbano del Noroeste argentino y comparable en tamaño a Córdoba, Rosario o Mendoza, el diagnóstico expone desafíos concretos en integración urbana y acceso equitativo a servicios básicos. El índice no pretende juzgar gestiones puntuales, sino servir como “brújula” para que las administraciones locales identifiquen déficits y diseñen políticas correctivas. Enclave anunció actualizaciones semestrales para monitorear evoluciones.
El informe completo está disponible en el sitio de la consultora y constituye una herramienta inédita para dimensionar, con rigor comparativo, la calidad de vida en las principales ciudades del país.

