En el marco del juicio por el homicidio de Paulina Lebbos, ocurrido hace veinte años en Tucumán, la fiscalía desistió de la acusación contra Sergio Kaleñuk por falta de elementos probatorios suficientes. Al mismo tiempo, el fiscal Carlos Sale solicitó prisión perpetua para César Soto, ex pareja de la víctima, a quien imputó como autor del estrangulamiento manual que le causó la muerte.
El pedido de pena máxima se formuló este lunes ante el tribunal integrado por los jueces Fabián Fradejas, Gustavo Romagnoli y Luis Morales Lezica. Según la hipótesis del Ministerio Público, el hecho se produjo en la madrugada del 26 de febrero de 2006 en el departamento de Soto, en calle Estados Unidos al 1200, tras una discusión motivada por celos. La acusación se sustentó en testimonios de las hermanas de Paulina, antecedentes de agresividad del imputado y pruebas circunstanciales recolectadas a lo largo de una instrucción que duró dos décadas.
En un giro relevante del alegato, el fiscal Sale reconoció la “orfandad probatoria” para vincular a Kaleñuk con el homicidio o el descarte del cuerpo. De este modo, Soto quedó como único acusado en la pretensión punitiva del Estado en esta instancia.
Tras conocerse la decisión de la fiscalía, Alberto Lebbos, padre de la joven asesinada, se dirigió al tribunal y responsabilizó directamente a Edmundo “Pirincho” Jiménez y a Soledad Deza por las irregularidades que, a su juicio, entorpecieron el avance de la causa. “Justicia, justicia, justicia”, exclamó Lebbos al cerrar su intervención, en un mensaje que condensó el dolor de la familia y el reclamo por respuestas tras veinte años de impunidad.
AHORA | Alberto #Lebbos responsabilizó a Edmundo Jiménez y Soledad Deza tras desistir de la acusación contra Kaleñuk.
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— Enterate Play (@EnteratePlay) April 27, 2026
La causa acumula nueve condenas firmes por encubrimiento institucional. No obstante, el núcleo del debate actual se centra en la autoría material del crimen. La fiscalía reconstruyó que Paulina y Soto coincidieron esa noche en el departamento del acusado después de que ella saliera de un boliche en El Abasto y él de su trabajo en la zona del casino.
El tribunal tiene la última palabra. Mañana, martes 28 de abril, se conocerá la sentencia, que podrá convalidar el pedido de prisión perpetua por homicidio agravado por alevosía o absolver al imputado si considera que las pruebas no alcanzan para quebrar el estado de inocencia.
La familia Lebbos y la opinión pública esperan que este veredicto cierre, al menos en lo judicial, uno de los capítulos más oscuros y prolongados de la crónica criminal tucumana.
