Repetidos dolores ya no quiero,
cicatrices de mi Alma,
que se escapan de las sombras.
Apuradas alegrías,
vienen a mi encuentro...
y siento bendiciones de la vida,
en espacios nunca...
Selvas de preñeces agigantadas,
donde tu cielo y el mío se confunden.
Horizontes nuevos de confianza,
donde todas las barcas navegan,
en las tibias olas de tu abrazo.
Y...
Plegarias que inundan caminos de regreso,
inertes pesadillas levantan su vuelo,
y vuelvo a acunarme en la tierra de mi padre,
donde todo vive, donde todo nace...
Y...
Apreciadas manos, que circundan,
la cintura del mundo,
que reciben las flores cultivadas sin medida,
donde el sol planea,
y el viento se junta con el cielo...
Donde todos...
Resurgidas pesadillas desaparecen,
y las ternuras de la Vida me llegan,
desde que me acunan
en sus brazos las estrellas,
y siento en mi boca primaveras...
Ya nada...