El Poder Ejecutivo Nacional (PEN) evalúa dictar un feriado o declarar día no laborable para el próximo lunes o martes, con el objetivo de facilitar la recepción masiva de la Selección Argentina tras su participación en la final del Mundial. Fuentes oficiales confirmaron que la administración central ya inició el diseño de la logística y busca garantizar que la población pueda volcarse a las calles para recibir al plantel conducido por Lionel Scaloni, independientemente del resultado del partido decisivo del domingo.
Si bien el presidente de la Nación ofreció formalmente el balcón de la Casa Rosada para el reconocimiento institucional, la decisión final respecto al itinerario y el formato de los festejos recaerá exclusivamente en el cuerpo técnico y los futbolistas. «Es prácticamente un hecho, aún perdiendo. Están definiendo cuál de las dos medidas toman», confió una alta fuente de la Jefatura de Gabinete respecto a las deliberaciones que se desarrollan en Balcarce 50. Dado que el encuentro se disputará el domingo por la tarde y el vuelo chárter con la delegación arribará en las primeras horas del lunes, el agasajo popular con mayor despliegue se proyecta para el martes.
La viabilidad del operativo de seguridad genera visiones encontradas en la mesa de contingencia oficial. Mientras que el jefe de Gabinete de Ministros, Diego Santilli, se mostró optimista respecto a la posibilidad de coordinar un traslado terrestre —»Es un ejemplo de Argentina, es todo lo que está bien. Es posible mantener el esquema de un micro transportando a los jugadores», afirmó—, especialistas del Ministerio de Seguridad sugieren un esquema restrictivo. «La recomendación técnica es un traslado en helicóptero; un despliegue en micro abierto es de alto riesgo y requeriría un estricto vallado perimetral para evitar estampidas», advirtieron desde las áreas operativas del área.
Por su parte, el jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Macri, ratificó que el distrito capitalino está en condiciones logísticas de absorber una movilización de cientos de miles de personas. El alcalde porteño remarcó la autonomía de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en la planificación, aunque garantizó el acompañamiento logístico local: «La Ciudad va a estar preparada para el tipo de festejo que ellos quieran tener. Nos encantaría recibirlos y la movilización amerita un festejo más allá del resultado», concluyó.

