La senadora nacional Patricia Bullrich, presidenta del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta, cuestionó este domingo los ataques del presidente Javier Milei contra el periodismo al sostener que la expresión “quemarlos en la hoguera” utilizada durante la cena anual de la Fundación Faro cruzó un límite, aunque defendió el derecho del mandatario a responder las críticas con argumentos. Las declaraciones, formuladas en una entrevista con LN+, contrastaron con el gesto que la legisladora había tenido el sábado al difundir en su cuenta de X una fotografía en la que aparece abrazada al jefe de Estado, acompañada del texto “Una noche de ideas y de libertad en Fundación Faro con el presidente Javier Milei”.
Bullrich afirmó que la libertad de expresión protege tanto a la prensa cuando critica al poder como al Presidente cuando responde, pero agregó que es su responsabilidad marcar cuando una palabra cruza un límite, como la frase de la hoguera, que calificó de muy fuerte y muy dura. “Defender la libertad también es respetar a quienes nos cuestionan. El poder siempre está bajo escrutinio; es mirado por el periodismo, es comentado. Si luego la justicia da la razón, es mejor. Creo que hay que cuidar un poco las palabras y tratar de no cruzar un límite, como con esta frase tan fuerte de quemarlos en la hoguera”, reflexionó la senadora, quien insistió en que las críticas se responden con argumentos y no con expresiones que excedan el marco del debate público.
El episodio se originó el viernes por la noche en el Yacht Club Argentino de Puerto Madero, durante la gala anual del think tank libertario dirigido por el intelectual y militante Agustín Laje, donde Milei, horas después de haber sido sobreseído en la causa $LIBRA, afirmó que quienes consideraba responsables de difundir información falsa “se tienen que quemar en la hoguera” y los calificó de “hijos de puta”. El Presidente enumeró a periodistas como Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni, Paulino Rodrigues, Natalia Volosin y Luis Novaresio, a quienes trató de “ensobrados y corruptos”, sostuvo que la causa había sido utilizada políticamente por sectores de la oposición y por el grupo La Nación y sus secuaces para extorsionar al Gobierno y evadir impuestos, y advirtió que “los hijos de puta en la Argentina no van a tener piedad”.
La reacción de Bullrich se inscribe en un marco de diferenciaciones acumuladas con el núcleo de la Casa Rosada —como el rechazo a la condena de periodistas por grabar en Formosa—, en un contexto en el que el Gobierno agita una posible fórmula conjunta para contener las ambiciones presidenciales de la senadora de cara a 2027, tal como analizó El Federalista en una nota del 24 de octubre.
Brasil
Durante la misma entrevista, Bullrich se refirió a la necesidad de realizar cambios este año para que la economía llegue a los hogares y deje de ser únicamente de grandes datos para convertirse también en pequeños para las familias, al tiempo que opinó sobre el balotaje brasileño entre Lula da Silva y Flavio Bolsonaro, a quien respaldó después de que el equipo de comunicación del candidato se contactara con el suyo para solicitar un mensaje de apoyo que grabó en portugués y difundió el jueves. La senadora sostuvo que siempre los gobiernos tienen cierta capacidad de manipulación, pero esperó que la extensión de las horas de votación producto de problemas en el transporte público no alterara el resultado, y aclaró que apoyan la candidatura pero respetan a los brasileros.

