El juez federal Guillermo Díaz Martínez debe resolver si procesa por el delito de trata de personas al diputado nacional Carlos Aníbal Cisneros, a la abogada Patricia Micaela Neme y a Federico Petraglia, empleado de la Caja Popular de Ahorros y hombre de confianza del dirigente. La investigación, caratulada bajo la ley 26.364 en el Juzgado Federal N° 2 de Tucumán (causa FTU 23/2026), indaga si Lourdes Parache —empleada de esa entidad y denunciante original de cuatro futbolistas de Vélez Sarsfield— fue captada y sometida por el entorno cisnerista para sostener una denuncia que la Justicia provincial consideró falsa y extorsiva.
Los jugadores José Ignacio Florentín Bobadilla, Carlos Sebastián Sosa Silva, Braian Ezequiel Cufré y Abiel Alesio Osorio fueron sobreseídos por el juez Augusto José Paz Almonacid el 30 de diciembre de 2025. El Tribunal de Impugnación confirmó el fallo y la Corte Suprema de Justicia de Tucumán lo dejó firme mediante la sentencia 1343 del 11 de septiembre de 2026. El expediente provincial fue remitido al fuero federal para investigar la hipótesis de captación posterior, abuso de posición de poder laboral y sometimiento funcional, tipificada en artículos del Código Penal. El fiscal subrogante Rafael Vehils Ruiz sostuvo que existía motivo bastante de sospecha. Las indagatorias de Petraglia, Neme y Cisneros se realizaron entre el 28 y el 30 de septiembre de 2026. Ninguno de los tres ha sido procesado. Los tres niegan los cargos. Parache niega ser víctima de trata y ha pedido el archivo de la investigación federal.
El diario El Tucumano reunió 38 pruebas e indicios —mensajes y audios recuperados por pericias oficiales, testimoniales, resoluciones, escrituras y registros públicos— que reconstruyen una secuencia distinta de la difundida en los medios nacionales. Las piezas provienen principalmente del Informe técnico 48.935 (pericia UFED sobre los teléfonos de Milagros Castellote y Rosario Molina) y de otras extracciones. Ocho de ellas mencionan explícitamente a Cisneros o “Carlos”. La hipótesis fiscal no convierte el encuentro sexual de la madrugada del 3 de marzo de 2024 en la habitación 407 del Hilton en un delito de abuso; sostiene que, a partir de ese hecho consentido según las pericias provinciales, se produjo una interferencia en la autodeterminación de Parache mediante el control de su relato, la manipulación de pruebas y una estrategia mediático-judicial de presión.
El eje económico
A las 11:08 del 6 de marzo de 2024, nueve horas y media antes de la denuncia formal, Parache escribió a su amiga Rosario Molina: “Que si no quiero exposición económica, haga acuerdo económico” y “Ella va a llamar ahora al apoderado de Vélez”. El perito Gerardo José Marranzino sintetizó que “la abogada” se pondría en contacto para un acuerdo económico que evitara la exposición. La única abogada que Parache tenía esa mañana era Patricia Neme (Prueba 1; figura 91 del informe 48.935).
A las 11:24 y 11:25, Parache agregó: “Me da como vergüenza que Fede me esté ‘llevando’ el caso” y “No les cago la carrera, que me den algo”. Explicó por qué incluía a Sebastián Sosa: “Sosa es el que más plata tiene, no lo voy a dejar afuera porque es el que más plata tiene” (Prueba 2; figura 92). A las 20:30 firmó la denuncia contra los cuatro, incluido Sosa. El lunes 4, a las 18:33, ya había escrito que Sosa “ni me tocó ni nada” y que “estaba durmiendo”. Lo repitió ante la Unidad Fiscal el 7 de marzo: “No, Sosa estaba durmiendo. Sosa estaba en otra sintonía”. Según su defensa, lo dijo al menos ocho veces. La denuncia lo incluyó de todos modos (Prueba 3; figura 83).

El 8 de marzo, Castellote escribió a su novio que “El le ofreció 50 mil dólares” el lunes anterior. La cifra reaparece en mensajes de Parache del 30 de junio de 2025: “Pero no por 50.000 dólares” (Prueba 4; figura 454). Rocío Sancho Miñano declaró el 28 de noviembre de 2025 que Parache había dicho que “sus abogados no estaban conforme con la oferta económica y querían que ofrezcan más plata pero cerca del juicio”. El 25 de marzo de 2024, Parache había escrito que su querella no aceptaba los dólares de Sosa (Prueba 5).
Ante la fiscalía provincial en diciembre de 2025, Parache dijo: “Si por mí fuera ya hubiera encontrado una salida para no seguir sufriendo en este proceso, arreglando con los imputados, pero ni mi padre ni quienes me asisten me lo han permitido” (Prueba 6). En la audiencia del 23 de diciembre de 2025 se expuso que el día de la denuncia Neme negociaba con Vélez un “recupero económico sin el juez”. Molina describió en audio a “la abogada de la caja… que en realidad esto es más que nada cuestión económica” y contó que Luli “se va a conseguir otro número porque al celular lo van a periciar”. En diciembre de 2024, Parache escribió a un amigo: “Me encanta la plata. Pero no vale mi honor ni mi dignidad” (Prueba 7).
En público, Neme sostuvo en Radio Mitre en septiembre de 2025 que “Nadie entiende qué provecho se podría sacar de inventar una denuncia de esta magnitud”. El abogado Patricio Char argumentó que lo económico se refería al juicio civil y que “todos en este mundillo penal, sabemos que el acuerdo económico ya no es más mala palabra”.
La captación
El lunes 4 de marzo, de regreso en la Caja Popular, Parache contó lo ocurrido a su jefa. A las 18:29 escribió: “Fede me hizo ir a la ginecóloga para que me dé una constancia… eso es x si algún día quiero denunciar… Pero yo le dije a Fede que no quiero” (Prueba 8; figura 80). Se constató una escoriación de tres milímetros.

Esa misma tarde: “Ya pidieron las cámaras del Hilton. Fede pidió” (18:33) y “Según Fede las mucamas tmb dejan registro de las manchas de sangre” (19:19). El gerente del hotel identificó a Petraglia como quien llamó. Petraglia es empleado de la Caja, en licencia gremial, y Cisneros lo ha llamado públicamente “como a un hijo”. No había denuncia formal todavía (Prueba 9; figuras 82 y 84).
Parache escribió ese lunes a Molina: “le conté a mi jefa, mi jefa le contó al sub interventor, y ahí lo llamaron a Carlos y me llamó Fede” (Prueba 10; página 45). El 7 de marzo, Molina lo contó en audio: “Su jefa le dice ‘yo no voy a dejar pasar esto… vamos a hablar con Cisneros’”.
El 8 de marzo, según el informe de extracción del teléfono de Castellote, Parache relató: “Ella es esposa del sub interventor de la caja… Y el lo habla a Fede… me hace caer la ficha que me habían agarrado en manada… Y ahí me dice q lo piense y yo no quería denunciar”. El subinterventor era Miguel Darío Amatti, ex jefe de prensa de La Bancaria. Cisneros dijo en Tendencia de Noticias que “nosotros lo proponemos a Darío Amatti”. La jefa de Parache, Alejandra Salgado, es esposa de Amatti (Prueba 11).
El 12 de marzo, Clemen Torino resumió en audio: “ella le cuenta a su jefa, la jefa al jefe, el jefe habla con Carlos, entonces ahí Carlos empieza a mover todos sus contactos… Y bueno, la abogada le consigue él y todo” (Prueba 12; página 64).

Cinco segundos antes, a las 11:34:34 del 12 de marzo, Rosario Molina escribió en el grupo de amigas: “Los abogados q tiene la luli. Son de Cisneros” (Prueba 13; figura 139).
Castellote, que guardaba el audio de aquella noche, fue dada de alta en el Banco Macro el 27 de marzo de 2024, día de su primera declaración, en la sucursal del padre de Lourdes. Según Martina Loi, el 5 de marzo había contado que entraba a trabajar en “La Bancaria pero dentro del Banco Macro”. Cisneros es secretario general de la Asociación Bancaria de Tucumán y empleado bancario (Prueba 14).
En su descargo federal, Neme argumentó que actuó como jefa de una oficina de la Caja y como abogada de La Bancaria. Cisneros admitió la facilitación de abogados, incluido el de Fernando Burlando, y no negó la compra de un iPhone a Parache mientras ella no entregaba su celular a la Justicia provincial (Prueba 15).
Tras el 8 de abril de 2024, Parache escribió: “En un momento dije que no me habían tocado. Después empiezo a hablar que me manipuló y ahí lo hago Pingo a Sosa. Jaja. La abogada me hizo dar cuenta que había sido abusada”. Char definió el caso como de “resignificación sexual” (Prueba 16).
El control del relato y de la prueba
El 7 de marzo, Vélez separó a los jugadores. El 8, Neme anunció en TN: “Vamos a pedir la pena máxima, 20 años” y afirmó que la joven “tiene moretones en el cuerpo. Está constatado”. Esa tarde, Santiago Sherriff escribió a Castellote que la familia “no están conformes con la abogada”, que “burlando tmb llamó” y que “cada nota q da, le va agregando cosas al relato”. El 19 de marzo, con los jugadores detenidos, Juan Andrés Robles, presentado como abogado de la denunciante, repitió los 20 años. Burlando vaticinó que el futuro de los acusados sería “durísimo”. En 2026 Robles reconoció que se había equivocado al describir una lesión de cinco centímetros: era de tres milímetros (Prueba 17).

El 17 de marzo, víspera de la Cámara Gesell, Parache escribió: “Nada recién salgo de los abogados… Me ordenaron el relato… Me dijeron en qué subir el volumen… En qué bajarlo… Me dijeron donde ser dramática” (Prueba 18; figura 176).
El 21 de marzo, a las 9:40, después de que la jueza dispusiera prisión domiciliaria para tres jugadores y libertad para Sosa, Parache escribió: “MUY cagona l jueza… La van a hacer pingo mis abogados x órdenes de arriba” (Prueba 19; figura 181). Esa noche, Sancho Miñano relató lo escuchado: “que la iban a hacer pingo a la jueza por órdenes de arriba”. Florentín sostiene que “arriba” es Cisneros; la frase es de la denunciante.
Esa tarde explicó la estrategia: “Para que empecemos a cambiar la historia con estrategias… ahora lo mediático va a venir de nuestra parte… Empezar a filtrar cosas de nuestra parte… No se trata de mentir. Se trata de empezar a filtrar pruebas” (Prueba 20; figuras 183-186).
El 25 de marzo dijo que “sus abogados filtrarán cuando quieran”. El 2 de abril, ante un video del pasillo del Hilton, escribió: “Yo pensé q esta vez habían sido mis abogados”. El 20 de mayo, TN emitió una entrevista con imágenes de las cámaras. Sancho Miñano declaró que esa entrevista se la ordenaron Cisneros o sus abogados; Gray, que “Luli no quería hacer la nota con TN”. El 10 de mayo escribió: “me da cosa preguntat y q se enteren sager y todos qie opera para mi” (Prueba 21).
El 16 de abril, Parache compartió la nota de TN sobre pericias y fotos y explicó: “Fue de parte nuestra. Para callar lo de mi celular. Que no lo entregue” (Prueba 22; figuras 200 y 201).
Castellote tenía un audio de aquella noche. El 7 de marzo escribió que, si la Justicia lo escuchaba, “tildarán a Luli de mentirosa”. El 27 de marzo, día de su primera declaración, confesó haber borrado mensajes en los que Lourdes decía que la había pasado bien “porque tenía miedo de perjudicarla… o que su relato no sea creíble”.
El 9 de marzo, Parache indicó a Castellote: “A vos capaz que te llaman… Se la mostrás y nada más… Son 3 mensajes nomás”. La hermana de la denunciante anunció: “Vos, la luli y la abogada… Imagino q se sigue una estrategia” (Prueba 23).
El 3 de abril, cuando la Fiscalía reclamó a Castellote sus capturas y audios, Neme le escribió: “No era conveniente esas capturas… Pásame a mi… Urgente… Los dos audios esos… Por favor comunicate conmigo antes”. A las 20:09, Castellote contó a su padre en audio: “Carlos hoy me llamó… Me dice yo te puse una abogada, que es la Patricia Neme” (Prueba 24; figura 304).
El 8 de abril, Castellote contó a Sherriff: “La abogada nos agarró los dos teléfonos, el de Milagro y el de Lourdes, y se puso a eliminar mensajes. Teníamos que eliminar mensajes para que coincidan las conversaciones y no salgan los audios… Hemos estado como una hora y pico”. La víspera, su madre había dicho en audio: “no le he contado todo lo de Cisneros… Que vos has borrado mensajes” (Prueba 25).
El perito constató que en el chat con Neme faltan los mensajes del 3 de abril y recuperó seis registros eliminados entre las 16:22 y las 16:24 de ese día, con “similitud horaria” (Prueba 26; páginas 134-135).
Ese mismo 8 de abril, en el grupo de amigas: “si le peritan el cel ella caga mal con ese audio”; “van a simular un robo en el centro (un empleado de cisneros se va a hacer pasar por choro)”; “Cisneros le iba a comprar” otro teléfono (Prueba 27; figuras 154-156).

El 10 de abril, Neme escribió a Molina: “Hacele captura y pásame… No le contestes”. El 16, día de la declaración de Molina, le dictó: “No voy a declarar nada más porque todo lo que sucedió antes o después del hecho queda en la intimidad de una charla de amiga”. A Castellote, Parache le ordenó: “Habla con la pato todo… TODO”. El juez Paz Almonacid calificó esas comunicaciones como “instrucciones para el direccionamiento del proceso”, fuera de un contexto de asesoramiento profesional (Prueba 28; figuras 75 y 76).
El 12 de abril las defensas pidieron el teléfono de Parache, con oposición de la querella; el juez lo rechazó. El de Castellote sí fue secuestrado. El 9 de diciembre la joven entregó capturas acompañada por Neme y Franco Venditti, que hicieron constar que “no hay ningún mensaje eliminado”. Cuatro días después un juez ordenó secuestrar sus dos teléfonos; respondió que uno estaba roto y el otro no lo tenía. Nunca los entregó. Del teléfono de Castellote salieron las 192 páginas del informe 48.935 (Prueba 29).
La perito Natalia Alba Mendieta concluyó que la joven tenía “un autoconcepto inmaduro, frágil e inestable, junto con resortes defensivos ineficaces que la hacen susceptible a presiones externas” (Prueba 30). Según Gray, describía a Cisneros como figura paterna. El 22 de diciembre de 2025 los abogados se levantaron de la audiencia; esa noche Parache redactó sola una demanda millonaria. Al día siguiente negó ser víctima de trata (Prueba 31).
La red de abogados
Sancho Miñano declaró: “Los abogados de LOURDES son de la CAJA POPULAR, creo que es una orden de CISNEROS”. Cisneros dijo en video: “Patricia Neme es abogada a través de La Bancaria”. Castellote relató que Cisneros le dijo “yo te puse una abogada, que es la Patricia Neme”. Se documentó la intervención de siete profesionales: Neme, Franco Venditti, Patricio Char, Fernando Burlando, Juan Andrés Robles, José César Díaz y Pedro Parra (Prueba 32).
Robles pidió 20 años en nombre de la joven en 2024. Patrocina a Cisneros desde 2021, es apoderado de sus tres hijas, de Petraglia y de La Bancaria. Hoy defiende a los tres imputados federales. El 1 de octubre de 2026 llevó a Parache a la Fiscalía y al Juzgado Federal, donde no le tomaron declaración (Prueba 33).
José César Díaz fue interventor de la Caja desde el Decreto 50/3 del 29 de octubre de 2019 hasta enero de 2026: empleador de Parache y jefe de Neme y Petraglia. Cisneros dijo que lo había recomendado. En febrero de 2026 pasó a ser abogado de la joven. En mayo apeló la orden de remitir copias a la Justicia Federal, mientras cursaba una licencia psiquiátrica con goce de haberes. El Tribunal de Cuentas sigue el expediente correspondiente (Prueba 34).
Pedro Alberto Manuel Parra patrocina a Parache en la causa federal y defiende a Petraglia en la provincial. El 11 de febrero de 2026 pidió por “los imputados Petraglia y Parache”, los dos a la vez. Comparte domicilio profesional con Díaz en Lamadrid 383 (Prueba 35).
El 30 de marzo de 2026, el Registro Notarial 115 de Famaillá extendió dos escrituras consecutivas: la 115, el poder de Parache a Robles y Díaz; la 116, el de las tres hijas de Cisneros a los mismos abogados. El adscripto es Juan Roberto Robles, hermano de Juan Andrés (Prueba 36).
El 19 de diciembre de 2025, los abogados de Parache pidieron anular el peritaje 48.935 y los testimonios de sus amigas —la prueba que incriminaba a Neme, Petraglia y Cisneros—. El 22 se levantaron de la audiencia. El 23, Robles renunció a la querella. El 7 de mayo de 2026, nuevos abogados apelaron la orden de investigar si ella había sido víctima de trata. El 1 de octubre, el defensor de los tres imputados la llevó a declarar que no lo es. La vocal Patricia del Valle Carugatti advirtió en la sentencia que confirmó el sobreseimiento: “La parte querellante se erige en defensora de personas que estarían sujetas a una investigación en un legajo distinto a este” (Prueba 37).
A pedido de la querella, el decreto del 5 de mayo de 2025 excluyó del diccionario de búsqueda de la pericia las palabras “Pato, abogada, abogado, caja, popular, trabajo”. Los mensajes aparecieron igual, porque el perito extrajo días completos de conversación (Prueba 38; informe 48.935, páginas 14, 19 y 20).
La cuestión ante el juez
De las 38 pruebas, ocho nombran a Cisneros: “ahí lo llamaron a Carlos”, “vamos a hablar con Cisneros”, “la abogada le consigue él”, “Son de Cisneros”, “órdenes de arriba”, “yo te puse una abogada”, “un empleado de cisneros” y “una orden de Cisneros”. Todas provienen de la denunciante o de testigos que relatan lo que él dijo o hizo. Con su propia palabra lo atan la facilitación de abogados y la conducción de la Caja.
El fiscal debe demostrar una finalidad de servidumbre o servicios forzados. La ley establece que el consentimiento dado por la víctima no exime de responsabilidad. Cisneros responde que “la denominada ‘explotación funcional’” no puede funcionar como categoría autónoma que amplíe el tipo penal. En su descargo escrito del 28 de septiembre de 2026 pidió el sobreseimiento, reconoció el “acompañamiento” sindical y negó haber captado, condicionado, sometido, amenazado o explotado laboralmente a Parache.
La secuencia que ya está en el expediente es: “ahí lo llamaron a Carlos”, “Fede pidió” las cámaras, “la abogada” iba a llamar a Vélez, “que me den algo”, la denuncia, “Me ordenaron el relato”, “yo te puse una abogada”, los mensajes borrados “para que no salgan los audios”, los teléfonos que nunca llegaron y una joven que el 7 de noviembre de 2025 escribió que había estado “sin poder de decisión y teniendo que cumplir órdenes sin preguntar ni chistar”. Seis semanas después, en audiencia, dijo lo contrario.
El plazo para resolver desde la última indagatoria es ordenatorio. Los fueros de Cisneros no impiden el procesamiento: la ley 25.320 manda seguir adelante con el procedimiento hasta su total conclusión. La pregunta que queda ante el juez federal Guillermo Díaz Martínez es si Lourdes Parache fue utilizada para ejecutar una operación extorsiva contra los futbolistas de Vélez, y, en ese caso, quién la diseñó, quién la ejecutó y quién esperaba beneficiarse.

