Claudia Sbdar, vocal de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, quedó incorporada al listado de nombres que analiza el Gobierno de Javier Milei para cubrir las vacantes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, según reveló el periodista Carlos Pagni en su análisis político publicado en La Nación.
La magistrada tucumana aparece dentro de un escenario de negociaciones que atraviesa al Poder Ejecutivo, el Senado y distintos sectores de la Justicia federal. La Casa Rosada busca avanzar con la renovación del máximo tribunal luego de los intentos fallidos para aprobar los pliegos que había impulsado inicialmente.
El nombre de Sbdar tomó relevancia por dos factores centrales: su experiencia dentro de una Corte provincial y la posibilidad de sumar una representante femenina al máximo tribunal. La jueza tucumana integra desde hace años el máximo órgano judicial de la provincia y construyó un perfil ligado al ámbito académico y a la gestión judicial.
Una jueza del interior con perfil técnico
Sbdar es doctora en Derecho y desarrolló gran parte de su carrera en la Justicia tucumana. Antes de llegar a la Corte provincial ejerció como jueza civil y luego ocupó distintos cargos dentro del sistema judicial. También tuvo participación en organismos vinculados a la selección de magistrados y en proyectos de modernización judicial.
En el escenario nacional, su figura representa una alternativa distinta a los nombres asociados a los tribunales federales porteños. Dentro del análisis político, algunos sectores destacan su perfil técnico y su trayectoria fuera de Comodoro Py.
La magistrada tucumana no compite sola. En el grupo de candidatas mujeres también aparecen Mariana Catalano, jueza de la Cámara Federal de Salta, y Karina Perilli, integrante de un tribunal oral en lo Penal Económico.
Borinsky, Llorens y la disputa por los lugares en la Corte
Además de las candidaturas femeninas, el Gobierno evalúa nombres provenientes de la Justicia federal. Entre ellos aparecen Mariano Borinsky, integrante de la Cámara Federal de Casación Penal, y Mariano Llorens, camarista federal porteño.
Ambos jueces forman parte de una discusión atravesada por causas judiciales sensibles y por la relación entre la Casa Rosada y los tribunales federales.
Borinsky quedó bajo la lupa por distintos expedientes que tramitan en su fuero, entre ellos investigaciones relacionadas con presuntas irregularidades financieras vinculadas a la Asociación del Fútbol Argentino. Llorens también aparece como uno de los nombres que analiza el oficialismo para ocupar una vacante en el máximo tribunal.
El lugar de Ariel Lijo y la Procuración General
Otro nombre que formó parte de las conversaciones fue el de Ariel Lijo. El juez federal no logró conseguir los dos tercios necesarios del Senado para avanzar con su candidatura a la Corte y su futuro quedó abierto dentro del esquema judicial.
Según el análisis de Pagni, una posibilidad es que Lijo busque llegar a la Procuración General de la Nación, el organismo que conduce a los fiscales federales. En esa carrera también aparece Juan Bautista Mahiques, actual ministro de Justicia.
La discusión por la Corte ocurre mientras el Gobierno sigue de cerca distintas causas que generan preocupación en la Casa Rosada. Entre ellas aparecen expedientes vinculados al caso ANDIS, la causa $LIBRA y otras investigaciones con impacto político.
En ese contexto, el nombre de Claudia Sbdar quedó instalado como una de las alternativas que estudia Javier Milei para completar la Corte Suprema, con el respaldo de una trayectoria judicial consolidada en Tucumán y un perfil que la diferencia de los candidatos provenientes del fuero federal porteño.

