El gobernador Osvaldo Jaldo encabezó el acto de inicio de la obra del Nuevo Acueducto de Vipos, uno de los proyectos de infraestructura hídrica más relevantes de las últimas décadas en Tucumán. La iniciativa, calificada como histórica por las autoridades, busca garantizar el abastecimiento de agua potable en cantidad y calidad para más de 245.000 habitantes del área metropolitana, en respuesta a una demanda largamente postergada.
El proyecto contempla una inversión total de $144.007.002.135,75, adjudicada mediante Licitación Pública a la Unión Transitoria de Empresas integrada por Construcciones Electromecánicas del Oeste S.A. y José Cartellone Construcciones Civiles S.A. El plazo estimado de ejecución es de 42 meses. Se trata de una obra financiada mayoritariamente por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con aportes de la Nación y la Provincia.
Qué es el acueducto de Vipos
El Nuevo Acueducto de Vipos forma parte de un esquema diseñado hace años para reforzar la provisión de agua potable desde la zona de Vipos hacia el norte y el área metropolitana de San Miguel de Tucumán. Consiste en la construcción de una nueva captación sobre el río Vipos, una planta potabilizadora y aproximadamente 50 a 53 kilómetros de acueducto troncal (52 km según detalles técnicos del Mapa de Inversiones, con una traza de más de 50,6 km en otras referencias).
La conducción se realizará con tuberías de PEAD de diámetro 900 mm, con una capacidad prevista de 1 m³/seg. Incluye la edificación de cisternas de almacenamiento: una de 10.000 m³ en Tafí Viejo, otra de 10.000 m³ en Villa Carmela y una de 6.000 m³ en la zona alta de San Miguel de Tucumán, además de obras complementarias y cinco reservas de almacenamiento en total.

Este será un acueducto paralelo al existente, que data de décadas anteriores. Históricamente, el primer acueducto de Tucumán se construyó en 1929, el segundo en 1945 y el tercero en 1976. Durante los últimos 50 años no se habían realizado nuevos acueductos de esta magnitud.
Beneficios para los tucumanos
La obra optimizará el abastecimiento de agua potable en el área metropolitana y fortalecerá el servicio para las comunas de Tapia, San Miguel de Tucumán (particularmente su zona norte y oeste), Tafí Viejo y Villa Carmela, además de localidades como Cebil Redondo. Se espera que triplique el abastecimiento actual en estas zonas, acompañando el crecimiento demográfico y resolviendo problemas estructurales de un sistema que opera al límite.
Entre los principales beneficios se destacan:
- Mayor cantidad y mejor calidad de agua potable, factor clave para la salud pública, especialmente para niños y adultos mayores.
- Mejora integral del sistema de distribución, con reducción de la presión sobre pozos y sistemas complementarios.
- Garantía de suministro a futuro para una población en expansión, resolviendo déficits estructurales en el Gran San Miguel de Tucumán.
- Generación de empleo durante la ejecución: se estiman alrededor de 150 trabajadores en los frentes de obra en Tafí Viejo, Villa Carmela, Los Nogales y la planta de Villa Muñecas, entre otros puntos.
El presidente de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), Marcelo Caponio, subrayó que se enmarca en una política de Estado para la provisión de agua potable, que incluye también la recuperación de sistemas existentes y nuevas perforaciones, pensando en las próximas generaciones.
Declaraciones de las autoridades
Al encabezar el acto, el gobernador Jaldo destacó: “Hoy es un día muy importante para todos los tucumanos porque dejamos oficialmente inaugurado el comienzo de una obra anhelada y necesaria para el norte de la provincia, como es garantizar el suministro de agua potable en cantidad y calidad. Pasaron varios gobiernos nacionales y provinciales sin que pudiera concretarse. En dos años y siete meses de gestión logramos destrabar este proyecto y hoy ya vemos a las empresas trabajando en el territorio”.
Agregó que representa una inversión cercana a los 150 millones de dólares y que “después de 50 años podemos construir un acueducto paralelo al que hoy está funcionando. Con esta obra vamos a triplicar el abastecimiento de agua potable para Tapia, Vipos, Tafí Viejo y el norte de San Miguel de Tucumán. Es una de las obras hídricas y de saneamiento más importantes que impulsó el Gobierno nacional y se ejecutará en Tucumán”.
La intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, remarcó que “en Tucumán nos debíamos una obra así” y valoró su impacto en la salud: “El agua potable es el factor principal para evitar que enfermen las personas, sobre todo los más vulnerables”.
El comisionado comunal de Tapia, Pedro Acosta, la describió como “una de las obras hídricas más importantes de los últimos 50 años. No tan solo da una solución al presente, sino que también habla del futuro”.
Luis Corbalán, secretario general del Sindicato Tucumán del Personal de Obras Sanitarias (SITPOS), señaló que permitirá “mayor cantidad de agua potable y, por supuesto, mayor calidad de vida”.
Se agradeció especialmente la donación de terrenos y servidumbre de paso por parte de la familia Ruiz, que hizo posible el avance del proyecto.
El inicio de esta obra representa un esfuerzo compartido entre el BID, el Gobierno nacional y la Provincia, y marca un hito en la planificación de infraestructura de largo plazo para mejorar la calidad de vida de los tucumanos.

