El fiscal federal de Catamarca, Santos Reynoso, solicitó al Juzgado Federal N° 1 de Tucumán que cite a una nueva audiencia indagatoria al abogado Alfredo Alejandro Aydar y pidió agravar su imputación en el marco de la megacausa por estafa con criptomonedas Adhemar Capital. Para la acusación pública, el letrado habría cometido los delitos de prevaricato en concurso ideal con encubrimiento agravado por haber ocultado pruebas o instrumentos del delito de un hecho precedente especialmente grave, todo en concurso real y en calidad de autor, con amenazas. La solicitud también alcanza a la abogada Tania Pamela Visintini, integrante del staff del estudio jurídico de Aydar, a quien se pidió imputar como partícipe necesaria de los mismos ilícitos.
La causa federal se inició el 29 de diciembre de 2022 a raíz de la denuncia presentada por Aldana Donato, exgerenta de la sucursal cordobesa de Adhemar Capital SRL. Donato, quien había invertido en la firma y resultó damnificada, otorgó poder a Aydar para representarla como querellante en el proceso contra Edgar Adhemar Bacchiani. Antes de la detención de este último, la denunciante entregó al abogado documentación que comprometía a Lucas Retamozo y a la abogada Sofía Piña en las presuntas maniobras fraudulentas de la empresa. Esa evidencia nunca fue incorporada al expediente federal que tramitaba en el Juzgado Federal, según su versión. Ante sus reclamos sobre el destino de los papeles, recibió respuestas evasivas. Posteriormente denunció haber sido amenazada, tras lo cual se le asignó custodia policial.
En febrero de 2023, Aydar fue imputado inicialmente por prevaricato en concurso ideal con encubrimiento y amenazas. En agosto de ese año, el fiscal Reynoso solicitó su procesamiento. En 2025 requirió su detención, aunque el pedido no prosperó. Con el avance de la investigación y nuevos elementos probatorios, la Fiscalía agravó la calificación y dispuso una nueva indagatoria. La causa, que ya lleva casi cuatro años, expone las tensiones y eventuales irregularidades en la representación de víctimas de uno de los esquemas de mayor resonancia en el país.
La causa en Tucumán
En paralelo, la Justicia provincial de Tucumán avanza en otra causa que también involucra a Alfredo Aydar y a su hermana, la abogada Silvia Aydar. El 29 de mayo de 2026, una joven de 21 años —identificada en el expediente como T. C. y cuya identidad se mantiene reservada para evitar su revictimización— denunció a ambos profesionales por estafa, retención indebida y administración fraudulenta agravada. La víctima, madre de un bebé de dos meses y embarazada durante gran parte de los hechos, se encontraba en situación de alta vulnerabilidad emocional, económica y social tras haber sufrido abuso sexual. Carecía de empleo estable y el dinero de la reparación representaba su único sustento para alimentación, salud y vivienda.
En el marco de la causa penal “Coronel José Luis s/ abuso sexual”, la joven obtuvo como reparación integral del daño una camioneta Ford Ranger 4×4 modelo 2023, valuada en alrededor de 50 millones de pesos. El vehículo quedó inicialmente en custodia de personas del entorno de Aydar y fue vendido por 33,5 millones de pesos a la concesionaria Grupo Tech, operación en la que intervino Gastón Gatti, allegado y amigo del abogado. Según la denuncia, a partir de ese momento Aydar y su hermana tomaron el control absoluto del dinero, actuando como figuras de confianza y estrategas —aunque la representación formal como querellante estuvo a cargo del abogado Carlos Posse, vinculado al estudio de Aydar y derivado por él—.
La acusación detalla un esquema de manipulación basado en el miedo y la dependencia. Aydar habría desaconsejado depositar los fondos en entidades bancarias advirtiendo sobre un posible regreso del “corralito” y riesgos de robos o presiones por parte del entorno del abusador, dada la residencia de la víctima en Villa Amalia. Estas afirmaciones, sostiene la denunciante, generaron temor y la convencieron de entregar el control patrimonial a los letrados sin contratos ni autorizaciones escritas. Los fondos fueron colocados en supuestos préstamos a terceros en Santiago del Estero, con una promesa de interés mensual del 2,5 %. Una auditoría preliminar detectó graves irregularidades: ausencia de contratos, garantías, identificación de los tomadores, domicilios y, fundamentalmente, autorización escrita de la víctima. La operación, realizada sin aval del Banco Central, abre la posibilidad de una investigación paralela en el fuero federal por presunta intermediación financiera no autorizada.
Los audios y chats de WhatsApp incorporados al expediente —algunos certificados ante escribano público— constituyen prueba central que compromete directamente a Alfredo Aydar. En una grabación, el abogado admite el préstamo: “Yo te dije ‘el dinero se lo dan a una persona de Santiago del Estero que se lo va a prestar a dos personas más y te van a pagar el 2,5’. Dijiste que estabas de acuerdo. Se hace eso y después decís que no, que te devuelvan la plata y que te dé la plata yo… ¿Qué es eso?”. En otra comunicación telefónica, Aydar le indicó: “Te voy a devolver la plata en el momento en que termine el contrato, en dos años, así vamos a quedar”. Tras concretar la operación, respondió ante el reclamo de la víctima: “Yo ya hice la operación no puedo separar nada”.
Los mensajes de WhatsApp refuerzan el control ejercido sobre los fondos. El 31 de enero, la joven escribió: “¿Hay alguna posibilidad de sacar plata de la caja? Por favor”. Aydar respondió: “Vayan ahora al estudio. Espérame abajo”. El 18 de febrero, bajo el contacto “Alfredo Abogado”, indicó: “Ya se hizo la operación. Todos los 17 al 27 van a traer”. El 19 de abril le ordenó: “Mandá a alguien que busque de mi casa lo de éste mes”. La víctima confrontó: “No voy a retirar la plata del interés, yo no firmé nada, yo no hice contrato con nadie. Yo quiero la plata de vuelta. Y la plata que usted me dice que metió 100 escritos, yo no firmé ningún 100 escritos. ¿Usted se quiere quedar con mi plata? Porque eso me hace pensar. Usted prestó mi plata porque usted hizo el contrato, yo no firmé nada”.
En su declaración ante la Fiscalía, la joven relató: “Usted me llamó y me dijo ‘la plata está prestada por dos años’. No es que me dijo ‘qué te parece si presto el dinero por dos años’. Yo había confiado en usted. Le dije ‘quiero que me ayude’; me dijo que podría prestar la plata… Cómo voy a saber que usted está haciendo los préstamos ahí en el estudio”. Añadió que solo firmó dos presentaciones judiciales y que nunca autorizó los préstamos ni las deducciones millonarias por honorarios. Según su versión, los honorarios profesionales debían ser abonados por el propio imputado en la causa de abuso sexual, y ella desconocía cualquier saldo pendiente. Desconocía también la existencia de préstamos por aproximadamente 27 millones de pesos y deducciones por honorarios y gastos por 2.340.000 pesos que redujeron su saldo a 4.160.000 pesos. Recibió solo dos meses de intereses (250.000 pesos mensuales) y su último contacto con Aydar fue el 6 de mayo, cuando él le respondió: “esperá los dos años, si querés tu plata”. Solicitó recuperar su dinero y una medida de protección para que los imputados no puedan contactarla.
Silvia Aydar aparece directamente involucrada en la gestión y control de los fondos. La víctima declaró que la última vez que concurrió a retirar dinero, Silvia le dijo: “vos sacaste esto y lo que está acá es todo lo que queda y necesito que firmés que no tenés más plata acá”. La abogada participó en el registro de deducciones y en la administración de la “caja”, según el relato de la denunciante. La causa tramita bajo perspectiva de género ante la asimetría de poder entre las partes y la condición de vulnerabilidad de la víctima.
La jueza del Colegio de Jueces, Cintia Rocha, autorizó allanamientos simultáneos en el estudio jurídico de los Aydar (Maipú 70, oficinas 53 y 54) y en el domicilio particular de Alfredo Aydar (Muñecas 1864). Se secuestraron teléfonos celulares, computadoras, dispositivos de almacenamiento y abundante documentación digital y en papel, material que se encuentra en pericia para reconstruir la ruta del dinero. El perjuicio económico estimado supera holgadamente los 30 millones de pesos.
Ambas investigaciones —la federal por prevaricato y encubrimiento agravado y la provincial por estafa y administración fraudulenta— avanzan en paralelo y exponen un patrón de actuación que, según las denunciantes, habría perjudicado a mujeres en situación de especial vulnerabilidad que confiaron en los servicios profesionales de Alfredo Aydar y, en el segundo caso, de su hermana Silvia. La Justicia continúa con las medidas de investigación dispuestas.
Sinuoso recorrido: Adhemar, Santiago y Cisneros
Alfredo Aydar, el abogado tucumano ahora en el centro de una grave denuncia por estafa, ha desarrollado en los últimos años un perfil de fuerte exposición mediática y pragmática versatilidad política, transitando causas resonantes y acercamientos a diversos sectores del poder regional.
Aydar alcanzó notoriedad nacional como principal querellante en la causa “Adhemar Bacchiani s/ estafa”, un esquema tipo Ponzi con criptomonedas que habría afectado a cientos de inversores. En representación de numerosas víctimas, el letrado impulsó acciones judiciales en la Justicia Federal de Catamarca, criticando con dureza las decisiones de excarcelación de los principales imputados y cuestionando presuntas irregularidades en el proceso. Su rol, sin embargo, no estuvo exento de controversias: el propio caso enfrenta auditorías y sospechas sobre el desempeño de las querellas.
En febrero de 2026, Aydar presentó una denuncia que reavivó una investigación por lavado de dinero contra el senador Gerardo Montenegro, figura clave del peronismo santiagueño. La acción judicial, que apuntaba contra la fiscal Indiana Garzón por presunto “cajoneo” de la causa, fue interpretada en los círculos políticos como un movimiento alineado con el oficialismo de Gerardo Zamora. Medios santiagueños destacaron los estrechos vínculos del abogado con el zamorismo, evidenciados en publicaciones y apoyo explícito al “modelo santiagueño”. La denuncia fue vista como una herramienta para disciplinar ambiciones internas dentro del peronismo provincial.
En marzo de 2026, Aydar fue recibido por el ministro del Interior de Tucumán, Darío Monteros, en una reunión política que marcó su inserción en círculos del gobierno provincial. Meses después, el abogado viró su discurso público hacia un fuerte acercamiento con el diputado nacional Carlos Cisneros, a quien elogió públicamente por su “generosidad” y acciones solidarias, especialmente durante la pandemia y en asistencias puntuales. En redes sociales y declaraciones, Aydar pasó de críticas a sectores del poder a destacar la figura de Cisneros, consolidando un vínculo visible en los últimos tiempos.

