La Justicia tucumana registró un avance significativo en la pesquisa por la muerte de Cinthia Verónica Lazarte, de 41 años, cuyo cuerpo fue hallado calcinado dentro de un automóvil incendiado en la madrugada del sábado en calle Francia al 1.100, en la capital provincial. En las últimas horas, personal policial aprehendió a un sospechoso en un domicilio ubicado en la primera cuadra de calle Lola Mora, a escasos metros de la escena del crimen.
La víctima, conocida en el barrio como “Piba”, se encontraba en situación de calle y frecuentaba la zona. Según las primeras pericias, presentaba una atadura con un cable alrededor del cuello, lo que orientó desde el inicio la investigación hacia un posible femicidio. Los peritos buscan determinar si Lazarte falleció antes del incendio o si las llamas fueron provocadas para ocultar evidencias del hecho. El vehículo, un Fiat Palio bordó, resultó completamente destruido por el fuego y permanecía abandonado en la vereda desde hacía varios meses, utilizado por la mujer como refugio improvisado.
Las autoridades incorporaron como elemento clave imágenes de cámaras de seguridad que captaron a un hombre descendiendo del automóvil poco antes de que se iniciara el incendio. La Brigada de Investigaciones reunió pruebas a partir de esos registros y testimonios de vecinos, lo que derivó en la detención del sospechoso pasadas las 19 horas del sábado.
Lazarte era madre de cuatro hijos, de entre 5 y 19 años, quienes se encuentran institucionalizados. Era asistida regularmente por la Congregación de las Hermanas de Caridad de Nuestra Señora del Buen y Perpetuo Socorro, ubicada en las cercanías. La hermana Hilda, una de las religiosas, expresó su dolor por el trágico desenlace: “Era una mujer que necesitaba ayuda y a la que tratábamos de acompañar. Su final nos da mucha tristeza”. Según su relato, la vio por última vez la noche del viernes: “Tomó un té, comió un sanguchito y dijo que se iba a ir a dormir”. Las monjas habían intentado en varias oportunidades convencerla de ingresar a un refugio, pero ella rechazaba la oferta. “Me decía que prefería ser libre”, recordó Hilda, quien la describió como una persona respetuosa, preocupada por su higiene y con carácter para enfrentar a quienes la molestaban.
El lugar del hecho se encuentra a pocas cuadras de la Costanera Norte, un sector afectado por la inseguridad. Vecinos y comerciantes consultados destacaron la falta de presencia policial y los frecuentes robos en la zona, aunque señalaron que nunca antes se habían registrado homicidios de esta magnitud.

