En el marco de la reestructuración del sistema penitenciario provincial, la Policía de Tucumán y el Servicio Penitenciario coordinaron este jueves el traslado de diez jóvenes adultos —de entre 18 y 21 años— desde la Comisaría Seccional Décima hacia el Complejo Penitenciario Benjamín Paz, donde continuarán cumpliendo sus condenas bajo un tratamiento interdisciplinario.
El comisario inspector Martín Miranda, del Departamento Judicial de la Policía, detalló que los internos se encontraban alojados en los calabozos de la mencionada dependencia policial. Por la complejidad del traslado se desplegó un operativo de seguridad que involucró vehículos y personal de la Unidad Regional Sur, Infantería de Capital, y diversas comisarías de San Miguel de Tucumán, Santa Ana y Monteros, con el apoyo de la Brigada de Investigaciones y la división de motoristas.
Antonio Quinteros, director del Servicio Penitenciario, señaló que el procedimiento se ejecutó bajo lineamientos del gobernador Osvaldo Jaldo y el ministro de Seguridad Eugenio Agüero Gamboa, con el objetivo de aliviar la ocupación de las comisarías.
Previo a su ingreso formal al penal, los jóvenes fueron sometidos a una serie de controles médicos exhaustivos para evaluar su estado de salud.
El destino asignado dentro del complejo fue la Unidad 6, Sector A, un área diseñada específicamente para el abordaje de jóvenes adultos, que cuenta con un equipo interdisciplinario para brindar un tratamiento diferenciado.
El subdirector del Servicio Penitenciario, Diego Leal, explicó que esta franja etaria presenta alta vulnerabilidad dentro del sistema penal, por lo que el programa de detención priorizará el tratamiento integral de problemáticas complejas, entre ellas, las adicciones, con la finalidad de propiciar la reinserción social futura de los internos.

