Asambleas y tensiones: Filosofía y Letras enfrenta un intenso debate tras denuncias de acoso y violencia de género

La Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán atravesó una jornada marcada por la tensión y la conmoción durante una asamblea estudiantil abierta y organizada por una de las carreras del establecimiento. Decenas de estudiantes se volcaron a compartir testimonios en los que relataron experiencias de maltrato, situaciones de machismo en ámbitos militantes y cuestionamientos sobre la gestión institucional en casos previos de denuncias.

En un momento de la reunión, una estudiante expuso en nombre de una compañera que había sufrido acoso tiempo atrás. La situación cobró un giro inesperado cuando un alumno presente reconoció públicamente haber protagonizado un episodio denunciado en una fiesta y pidió disculpas ante los asistentes.

El pedido de excusas generó debates sobre la forma en que esas disculpas fueron dadas en el pasado y el destinatario de las mismas. La discusión subió de tono y terminó con la retirada del estudiante, evidenciando el alto nivel de sensibilidad que atraviesa la comunidad.

El conflicto, que involucra dos denuncias por acoso y violencia de género, ha alcanzado a toda la facultad y generado inquietud entre estudiantes, activando el protocolo institucional de género así como una serie de asambleas en diversas carreras.

Lucía Gastaminza, presidenta del Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras (CUEFIL), sostuvo que “se viene manejando un clima de bastante preocupación” debido a que los acusados forman parte del ámbito universitario. Relató que el centro tomó conocimiento la semana pasada y presentó la información formalmente ante el espacio de género de la facultad para activar los protocolos correspondientes.

Gastaminza explicó que existen espacios de género técnicos dentro de la universidad que realizan la etapa inicial de “primera escucha” con referentes específicos. Dependiendo del caso, las actuaciones pueden avanzar hacia instancias jurídicas e investigaciones internas.

La dirigente aclaró que el CUEFIL no posee un “departamento de género propio”, sino que trabaja en conjunto con la facultad para canalizar denuncias, brindar acompañamiento y promover la prevención mediante talleres y espacios de diálogo.

Entre los aspectos más sensibles, uno de los denunciados pertenece a grupos de militancia estudiantil, un hecho que provocó un impacto considerable dentro de la comunidad. “Es muy doloroso. Fuimos víctimas de las mismas mentiras que él decía”, afirmó Gastaminza, quien añadió que la situación invita a cuestionar prácticas internas y reflexionar sobre las alianzas políticas en la universidad.

Asimismo, precisó que el centro evitó mantener contacto directo con las denunciantes para no generar revictimización.

Los debates estudiantiles también propiciaron nuevas discusiones sobre la creación de comisiones de género en cada carrera y la revisión y fortalecimiento de las herramientas institucionales existentes para abordar estas problemáticas.

“Estas situaciones revelan la necesidad de seguir reconstruyendo las herramientas con las que contamos”, concluyó Gastaminza, subrayando la voluntad de avanzar hacia un ambiente universitario más seguro e inclusivo.

https://www.contextotucuman.com/nota/386594/asambleas-reproches-y-tension-el-debate-que-atraviesa-filosofia-y-letras-tras-las-denuncias-de-abusos.html

Más Noticias

También puede interesarte