Justina Gordillo, imputada por encubrimiento en la causa que investiga el crimen de Erika Antonella Alvarez, declaró ante la Justicia y sus dichos no sólo reforzaron la acusación contra Felipe “El Militar” Sosa, único detenido por el homicidio, sino que además podrían modificar su propia situación procesal y abrir la puerta a una eventual liberación.
La empleada judicial rompió el silencio luego de haber sido trasladada al penal de Delfín Gallo y brindó una versión de los hechos a través de sus defensores, Camilo Atim y María Florencia Abdala. Según la investigación, su testimonio permitió profundizar la reconstrucción de las horas previas y posteriores al crimen y aportó nuevos nombres vinculados al entorno del acusado.
De acuerdo con su declaración, el miércoles 7 —fecha considerada clave— Sosa la llamó para pedirle ayuda porque una joven que estaba con él se había descompensado. Más tarde le aseguró que la situación estaba controlada. Para los investigadores, ese contacto telefónico resulta relevante para ubicar temporalmente al acusado junto a la víctima y reconstruir la secuencia de hechos.
La declaración y el intento de despegarse del crimen
Gordillo sostuvo que no participó del encuentro sexual en el que habría estado Erika Alvarez y afirmó que se retiró del domicilio pasada la medianoche, antes de la llegada de la víctima. También reconoció haber regresado posteriormente a la vivienda, aunque aseguró que no advirtió ninguna situación anormal.
Además, señaló que las personas que habían sido vinculadas a un Chevrolet Corsa gris eran vecinos de Sosa y que no estuvieron presentes la noche del homicidio. La imputada aportó, además, una lista de personas que habrían tenido contacto con el acusado antes de que ocultara el cuerpo, identidades que permanecen bajo reserva judicial.
Actualmente está acusada de encubrimiento agravado por presuntamente haber colaborado en el ocultamiento del cadáver, la eliminación del teléfono celular de la víctima y la fuga del principal sospechoso, aunque no fue imputada por el asesinato.
El indicio económico que complicó su situación
Antes de su declaración, la situación procesal de Gordillo ya se había endurecido tras la aparición de un nuevo elemento incorporado por la fiscalía. Durante una audiencia judicial, el fiscal Pedro Gallo reveló que el 9 de enero Sosa firmó en una escribanía de Yerba Buena un poder general a favor de la mujer para que administrara sus empresas, manejara cuentas bancarias y accediera a cajas de seguridad.
Según la acusación, ese documento habría sido firmado un día antes de que el imputado viajara a Buenos Aires, lo que podría interpretarse como una maniobra destinada a resguardar bienes y fondos mientras permanecía prófugo. La defensa, en cambio, sostuvo que el poder habría sido otorgado antes del homicidio y rechazó que constituya una prueba de encubrimiento.
Pese a ese indicio, análisis de cámaras de seguridad y otras medidas investigativas llevaron a los pesquisas a considerar que Gordillo no habría estado presente al momento del crimen, lo que mantiene abierta la discusión sobre el alcance real de su participación.
Un escenario judicial en redefinición
Fuentes judiciales indicaron que la declaración de la imputada no modificó de inmediato su situación procesal, aunque sí reconfiguró la estrategia de las partes. La defensa anticipó que solicitará su excarcelación o, de manera alternativa, el arresto domiciliario mientras avanza la investigación.
El caso investiga la muerte de Erika Antonella Alvarez, cuyo cuerpo fue hallado en un descampado de Manantial Sur el 8 de enero. Una semana después fue detenido en Pilar Felipe Sosa, acusado de homicidio simple y señalado como el posible autor material del crimen.
Mientras la fiscalía continúa reuniendo pruebas y busca identificar a otras personas que podrían haber tenido algún grado de participación, los dichos de Gordillo y los nuevos indicios incorporados al expediente modificaron el escenario judicial y podrían resultar determinantes tanto para la situación del acusado principal como para el futuro procesal de la propia imputada.
