Una recepcionista del hotel Lola Mora, ubicado en la primera cuadra de Crisóstomo Álvarez, sobrevivió a un brutal ataque durante la madrugada del lunes. Una pareja que se había alojado en el establecimiento horas antes la sorprendió, la golpeó y la amenazó con un arma blanca. Los agresores la maniataron, la amordazaron y finalmente la rociaron con alcohol antes de huir con dinero y pertenencias.
El violento episodio, registrado por las cámaras de seguridad del lugar, ocurrió alrededor de las 5:30. Este miércoles, la Justicia formalizó la investigación contra los dos imputados, identificados como Claudia Silvana Cáceres (42) y Luis Esteban Barbona (42), quienes fueron aprehendidos el mismo lunes a las 17:40. La detención se produjo en la intersección de las avenidas Papa Francisco y Benjamín Aráoz, mientras circulaban con parte del botín robado.
Según la acusación del Ministerio Fiscal, la pareja había ingresado como huésped el domingo a las 22:30. “El hecho se inició cuando los imputados ingresaron. Fueron registrados por las cámaras del hotel e incluso la recepcionista les tomó una foto, ya que es un lugar donde se alquila por hora y, al superar las cuatro horas, se solicita una imagen o el DNI”, explicó el auxiliar de fiscal Nahuel Lencina.
La situación escaló cuando la empleada, ante la actitud sospechosa de la pareja, les pidió revisar sus pertenencias. Cáceres solicitó un vaso de agua y, aprovechando un descuido, sorprendió por la espalda a la víctima. La empujó, provocándole un golpe en la cabeza. Acto seguido, junto con Barbona, la golpearon brutalmente, la tomaron del cuello y le apoyaron un cuchillo en el cuello mientras la amenazaban de muerte.
La ataron con un cinto, la amordazaron con una bufanda y la escondieron debajo de una mesada. Antes de encerrarla, la rociaron con alcohol. Los agresores huyeron con varios objetos del hotel —entre ellos una máquina contadora de billetes, la recaudación del día, un televisor y un manojo de llaves— y con efectos personales de la empleada, como su celular, mochila, billetera, llaves, zapatillas y una campera. La mujer logró ser auxiliada posteriormente por otros huéspedes y dio aviso al 911.
El Ministerio Fiscal imputó a Cáceres y Barbona por robo agravado por el uso de arma blanca en concurso ideal con privación ilegítima de la libertad agravada. Tras exponer las pruebas reunidas, Lencina solicitó prisión preventiva por 60 días. “Se trata de un hecho de extrema violencia. No sólo la amenazaron, la maniataron y la superaron en número, sino que le apoyaron un arma blanca en el cuello y le echaron alcohol mientras lloraba y suplicaba”, sostuvo el representante del ministerio público.
El juez interviniente hizo lugar al pedido y dispuso el inmediato alojamiento de ambos en unidades penitenciarias, mientras continúa la investigación.
