Un video publicado en TikTok sirvió como prueba para confirmar lo que muchísimos tucumanos sospechan: la falta de escrúpulos y la obscenidad de las acciones de los políticos locales es infinita.
Cientos de casas del Instituto de la Vivienda se arruinan por el efecto de la naturaleza, la falta de mantenimiento, pero también de los saqueadores por las demoras en la entrega a sus adjudicatarios, que sólo se realiza en actos de campaña para conseguir beneficios electorales.
El agravante es que esto se produce en una provincia donde el déficit habitacional y la pobreza han llegado hasta el cuello de la mayor parte de la población provincial. El video publicado en TikTok por un usuario identificado como @javierciruja muestra la aberrante situación de estas viviendas que podrían solucionar y mejorar la vida de miles familias tucumanas.
Pero este problema no es nuevo. Desde hace años hay reclamos de interesados, adjudicatarios y de las mismas empresas constructoras por la desidia oficial que permitió la degradación de las viviendas, sobre todo por la inseguridad. Hace un mes, se entregaron sólo 102 viviendas de las 450 que había prometido la interventora Stella Maris Córdoba en diciembre de 2020. Por supuesto, se realizó un gran acto político en ese momento (ver aquí).
El emprendimiento de viviendas de Manantial Sur se inició hace ocho años y en diciembre todavía había 1.339 casas de las 2.500 que siguen sin ser habitadas. Para justificarse, Córdoba señaló entonces a La Gaceta que la pandemia trastocó las previsiones que había respecto al barrio.
“Con las empresas constructoras que están haciendo reparaciones, estarías en condiciones en una primera etapa de entregar 450 casas”, afirmó. Concretar esa entrega parcial no depende sólo de las obras, sino que hay documentación que debe ser autorizada por Nación. De todos modos, entonces Córdoba estimó que podría haber novedades sobre el cierre del año o en el inicio de 2021. Pero no hay.
Más de mil tanques de agua robados
También en diciembre de 2020, el vicepresidente de la Cámara Tucumana de la Construcción (CTC), Eduardo Mateo, insistió con la denuncia realizada en septiembre respecto a la inseguridad en la zona.
“Hay que ver el volumen de cosas que se han robado. Hablamos de 600 tanques de agua, de 1.000 mesadas. El fin de semana nos mandaron fotos de que estaban viniendo mesadas, mochilas e inodoros en el ingreso a la capital (Ohuanta). Con un poco de investigación de la Policía se pueden recuperar, pero nadie reacciona. Se han robado 40 baños para discapacitados, que son carísimos”, se descargó.

