Este 6 de noviembre se cumplieron tres años de la inauguración de Charly García Corner en la intersección de Walker Street y Cortlandt Alley, en el barrio de Tribeca de Manhattan, el punto exacto donde en 1983 el fotógrafo Uberto Sagramoso retrató al músico argentino para la tapa de Clics modernos, el álbum que marcó el inicio de su etapa solista con un sonido influido por la escena neoyorquina de la época.
La jornada, que coincide con el Día de Charly García proclamado por el alcalde Eric Adams en 2023, reunió nuevamente a seguidores argentinos, latinoamericanos y locales que escucharon una vez más la melodía de “Buscando un símbolo de paz” en la esquina que desde entonces forma parte del mapa simbólico de la ciudad, impulsada originalmente por el actor argentino Mariano Cabrera con el respaldo del Consulado General en Nueva York y de las autoridades municipales.
La ceremonia de 2023, realizada al cumplirse cuarenta años de la salida del disco grabado en Electric Lady Studios, contó con la presencia de la hermana de García, Josi García Moreno, músicos que lo acompañaron en distintas etapas como Hilda Lizarazu, Fabián “Zorrito” Von Quintiero y Fernando Samalea, y autoridades como el entonces embajador Jorge Argüello y el cónsul Santiago Villalba, quienes descubrieron el cartel oficial y la placa conmemorativa mientras el músico seguía el acto desde Buenos Aires y enviaba un mensaje en el que expresaba: “No veo la hora de decirle a un taxista: ‘Dejame acá, en Walker Street y… yo’”.
El aniversario llega semanas después de los festejos por los 75 años de García, cumplidos el 23 de octubre, que en Buenos Aires incluyeron la Semana Charly con interpretaciones de Clics modernos en el Centro Cultural Recoleta y una retrospectiva del fotógrafo José Luis Perotta en el Museo de la Ciudad, mientras el artista celebraba en su casa-estudio de Palermo junto a amigos como Fito Páez y Ricardo Mollo.
Aunque el mural original de la esquina ya no existe por las obras que convirtieron el edificio en un hotel, el cartel callejero y la placa mantienen la referencia precisa al lugar donde se tomó aquella fotografía que convirtió una imagen discográfica en una marca física dentro de Manhattan, sumando un símbolo argentino a una ciudad que forma parte de la biografía artística de García y que absorbió los sonidos del post-punk, la electrónica y el hip hop de principios de los ochenta.
Fuente: Infobae

