Solange “Sol” Abraham se consagró anoche ganadora de Gran Hermano: Generación Dorada, el reality de Telefe conducido por Santiago del Moro, al vencer en la final a Yisela “Yipio” Pintos por 51,8% a 48,2%. La definición, emitida el miércoles, acumuló 30.185.802 votos, la cifra más alta de la historia del formato en la Argentina.
El anuncio se conoció cerca de las 23.25. Abraham, de 37 años, apagó las luces de la casa y cerró su paso con la frase que había convertido en marca de esta edición: “Jaque mate”. El premio mayor incluye 70 millones de pesos, una vivienda a estrenar y un reintegro de gastos con tarjeta. Pintos, segunda, recibió 20 millones y otra casa. El pico de audiencia de la noche llegó a 13,3 puntos en el AMBA cuando Del Moro dio el resultado.
El triunfo corta dos rachas. También tucumana, Solange es la primera mujer que gana Gran Hermano en la Argentina desde Marianela Mirra, en 2007. Y corta la serie de dos campeones uruguayos consecutivos: Bautista Mascia (2023-2024) y Santiago “Tato” Algorta (2024-2025), que anoche entregó los premios. La temporada, que había empezado el 23 de febrero, duró 206 días; Abraham permaneció 174 dentro de la casa.
El camino no fue lineal. La tucumana fue expulsada, pasó por un intercambio con La Casa de los Famosos de México y reingresó con un Golden Ticket cuando Gladys “La Bomba Tucumana” abandonó el juego por la puerta giratoria. Desde entonces sobrevivió a cinco placas, ganó versus clave y llegó a una final inédita: los primeros seis puestos de esta edición fueron ocupados por mujeres. Charlotte Caniggia quedó tercera el lunes.
SOLANGE APAGA LAS LUCES DE LA CASA GRITANDO JAQUE MATE 🚬
jugadora hasta el ÚLTIMO MINUTO, emociona #GranHermano pic.twitter.com/oTahOoondl
— lautrolo (@itslautrolo) September 17, 2026
Antes de la gala, Abraham leyó una carta en la que rechazó el relato que la pintó como “la villana” del ciclo. “Nunca le hice nada a nadie desde lo personal. Lo que hice es simplemente jugar”, dijo. El cruce con Pintos —y, antes, con Andrea del Boca y con el grupo rival— había marcado el tono más áspero de una temporada cuestionada también por los cambios de reglas. Yipio salió de la casa sin que Abraham la despidiera y afirmó, igual, que “ya había ganado” por los vínculos que se llevó.
De la chef de 22 años a la campeona de 37
Abraham nació el 30 de diciembre de 1988 en Tucumán. En 2011, con 22 años, chef de oficio y la idea de convertirse en vedette, entró a la sexta edición del reality. Estuvo 126 días, fue la mujer que más tiempo duró esa temporada y quedó quinta, a un paso de la final que ganó Cristian Urrizaga. Después transitó actuación, modelaje y conducción, y su vida privada —el divorcio con el productor Marcelo Da Corte— volvió a ponerla en la tapa de las revistas.
El regreso de 2026 se presentó como revancha. “No vengo a perder el tiempo”, dijo al entrar. En la casa coincidió con otras tucumanas —Gladys La Bomba y Danelik Star— y con un público partido entre “solangistas” y “yipioneta”. A horas de la final recibió a su madre, a su hija Delfina, a su hermana y a su sobrino. “Yo ya gané”, les dijo entonces. Anoche el voto le dio, además, el título que había ido a buscar. Hoy, jueves, Telefe cierra el ciclo con La noche de campeonas.

