La Justicia investiga a un profesor de danzas clásicas acusado de abusar sexualmente de una alumna de 12 años. El caso generó una segunda línea de investigación: los investigadores buscan establecer si el docente pudo haber cometido otros ataques contra alumnas que asistían a sus clases.
El episodio ocurrió el sábado por la mañana, en un salón ubicado en Constitución al 300. De acuerdo con la denuncia, el profesor F.G. le pidió a la menor que avisara a sus padres que fueran a buscarla media hora más tarde. El argumento fue que debía quedarse unos minutos más para ensayar.
La niña siguió las indicaciones del docente y sus padres aceptaron retirarla más tarde. Sin embargo, cuando regresó a su casa, su madre advirtió que algo no estaba bien. La menor tenía los ojos vidriosos y temblaba. Ante las preguntas de su madre, relató que el profesor había abusado de ella cuando ambos quedaron solos en el salón.
Según el relato que la niña realizó ante su familia, el docente le quitó la ropa y abusó de ella. También contó que el hombre le preguntó si había tenido relaciones sexuales antes. La menor explicó que no pidió auxilio porque quería que la situación terminara rápido para volver con sus padres.
La reacción de la familia y la detención
Tras escuchar el relato de su hija, los padres fueron hasta la vivienda del acusado. El padre intentó ingresar al domicilio luego de que el profesor y su pareja no respondieran a sus llamados. La situación provocó la llegada de efectivos policiales.
Los uniformados indicaron a los progenitores que debían realizar la denuncia para que pudieran intervenir. La madre se dirigió entonces a una comisaría cercana y formalizó la presentación.
Con autorización judicial, los policías ingresaron después a la vivienda. El acusado se encerró en una habitación y se negó a salir. Luego de unos 30 minutos de negociación, finalmente depuso su actitud y entregó su teléfono celular.
La fiscala Adriana Reinoso Cuello convalidó la aprehensión y acusó al docente por abuso sexual agravado, debido a su condición de persona encargada de la educación de la víctima.
En la audiencia realizada ayer, el auxiliar Guillermo Giordano, con el respaldo del querellante José María Molina, consiguió que la Justicia dispusiera 36 días de prisión preventiva para el acusado.
El juez Alejandro Tomás valoró el relato aportado por la madre y también consideró la hipótesis de que el sospechoso habría utilizado productos destinados a impedir que quedaran marcas del ataque.
Ahora, una de las principales medidas será la Cámara Gesell de la menor. Esa declaración tendrá un peso central para la investigación y podría aportar nuevos elementos sobre lo ocurrido.
Una investigación que puede ampliarse
La causa no quedó limitada al episodio denunciado por la niña. La Justicia también analiza la posibilidad de que existan otras víctimas o situaciones que nunca fueron denunciadas.
Según el relato de la menor, algunas de sus compañeras, tanto menores como mayores de edad, evitaban el contacto con el profesor y no querían que se acercara a ellas. Ese dato forma parte de las hipótesis que deberán ser verificadas por los investigadores.
El abogado de la familia sostuvo que el caso podría revelar una situación más amplia. “El hecho es aberrante porque habla de un plan perverso por parte de esta persona. Estamos hablando de una víctima triplemente vulnerada”, afirmó Molina.
El querellante también puso el foco en la declaración que la niña deberá realizar ante la Justicia. “Esperamos avanzar con la declaración de la pequeña en Cámara Gesell que nos permita conocer más detalles a los que relató la madre”, explicó.
La posibilidad de nuevas denuncias también fue planteada por el representante de la familia. Molina afirmó: “tenemos la fuerte convicción que aparecerán nuevas víctimas y que se animarán a contar lo que ellas sufrieron. Esta es la única forma con la que ayudarán para que esta persona no dañe a otras víctimas”.
Por ahora, el profesor permanecerá detenido durante 36 días mientras avanza la investigación. La Justicia deberá determinar qué ocurrió en el salón, analizar las pruebas reunidas y establecer si existen otros hechos que puedan vincular al acusado.

