La crisis del transporte público volvió a ocupar el centro de la agenda del Gobierno de Tucumán. El gobernador Osvaldo Jaldo recibió en Casa de Gobierno al secretario general de la UTA Tucumán, César González, en un encuentro que tuvo como principal preocupación el futuro de los trabajadores de cuatro empresas que se encuentran bajo concurso preventivo.
El escenario genera inquietud dentro del gremio por el impacto que podría tener sobre más de 500 puestos de trabajo. González planteó ante el mandatario provincial la necesidad de encontrar alternativas para evitar que la situación financiera de las compañías termine trasladándose a los empleados.
“Le comenté con preocupación sobre las líneas que están concursadas en la provincia, que son cuatro empresas, que nos preocupa, porque son más de 500 trabajadores, y todos sabemos cuáles son las consecuencias cuando una empresa está concursada”, explicó el dirigente de la UTA.
El encuentro también sirvió para repasar la asistencia que la Provincia destina al sistema de transporte. González valoró el aporte estatal y sostuvo que esos fondos resultan determinantes para que las compañías puedan afrontar los salarios de los choferes.
“Le agradezco al Gobernador la preocupación y la ocupación que tiene por los trabajadores de la UTA, porque está brindando los subsidios a las empresas para que los trabajadores puedan cobrar el sueldo”, afirmó.
Jaldo, por su parte, ratificó el respaldo de su administración a los trabajadores y al funcionamiento del servicio. El gobernador sostuvo que el transporte representa una prestación esencial para la población y remarcó la necesidad de mantener abiertos los canales de diálogo con empresarios y representantes sindicales.
“Recibimos al secretario general de la UTA Tucumán, César González, para dialogar sobre la situación del transporte público y la realidad de los trabajadores del sector”, señaló Jaldo.
El mandatario también reconoció las dificultades que atraviesa la actividad y afirmó: “Reafirmamos nuestro compromiso de acompañar a los trabajadores y sostener un servicio fundamental para los tucumanos”.
La discusión excedió el problema particular de las empresas concursadas. Para la UTA, la crisis del transporte forma parte de un deterioro económico más amplio, con impacto directo sobre la actividad y sobre la capacidad de las compañías para sostener sus estructuras.
González apuntó en ese sentido a dos factores que, según su mirada, podrían ayudar a revertir el escenario: una recuperación de la obra pública nacional y una mejora del consumo. “La posible solución acá es que funcione la obra pública a nivel nacional y que haya consumo para que podamos estar un poco mejor de lo que estamos”, sostuvo.
Desde la Provincia, Jaldo planteó la necesidad de buscar respuestas mediante acuerdos entre los distintos sectores. “Desde el Gobierno de Tucumán continuamos promoviendo el diálogo con los distintos sectores para encontrar alternativas y avanzar frente a los desafíos actuales, priorizando siempre el trabajo y el bienestar de las familias tucumanas”, afirmó.
El encuentro dejó así expuesto uno de los principales problemas que enfrenta el transporte tucumano: la asistencia estatal permite sostener parte de los salarios, pero persisten fuertes interrogantes sobre la continuidad de empresas que ya ingresaron en procesos concursales. La situación de esos trabajadores quedó bajo la lupa y será uno de los puntos centrales en las próximas discusiones sobre el futuro del sistema.

