El oficialismo tucumano volvió a poner en marcha su maquinaria territorial con una nueva reunión política. Esta vez, el escenario fue Aguilares, donde el gobernador Osvaldo Jaldo reunió a la dirigencia institucional del departamento Río Chico para ordenar prioridades y comenzar a delinear el camino hacia las elecciones provinciales del 9 de mayo de 2027.
El encuentro contó con la presencia del vicegobernador Miguel Acevedo, el ministro del Interior Darío Monteros y el vicepresidente primero de la Legislatura, Sergio Mansilla. También participaron intendentes, concejales, comisionados comunales y legisladores de la zona.
El mensaje central de Jaldo tuvo un fuerte componente electoral, aunque el mandatario buscó respaldarlo con un balance de gestión. El gobernador pidió sostener el rumbo de los últimos tres años y evitar que la discusión nacional termine condicionando la elección tucumana.
“Tenemos que sostener el proyecto que venimos construyendo en Tucumán”, afirmó ante los dirigentes del sur provincial.
Jaldo planteó que antes de discutir candidaturas resulta necesario revisar el resultado de la gestión. “Antes de hablar del futuro, tenemos que evaluar el presente, a dónde hemos llegado estos tres años”.
En ese punto, destacó el papel de municipios y comunas frente a un escenario económico complejo. Según el gobernador, las administraciones locales deben atender desde el pago de salarios hasta las situaciones de emergencia que atraviesan los vecinos.
También reivindicó la presencia estatal en áreas sensibles. Salud, educación y seguridad aparecen para el oficialismo como ejes de una disputa política frente a las propuestas que plantean un Estado más reducido.
“Ese es el Estado que nosotros, como peronistas, venimos sosteniendo. Ese es el Estado que nosotros venimos fortaleciendo”, sostuvo Jaldo.
Y agregó: “Por eso el Estado en Tucumán tiene que estar más fortalecido que nunca. Y eso lo vamos a hacer nosotros”.
La apuesta por una elección tucumana
El adelantamiento de los comicios ocupa un lugar central dentro de la estrategia del Gobierno provincial. Jaldo volvió a explicar que la decisión busca separar la discusión local de los vaivenes de la política nacional.
“Queremos provincializar las elecciones, queremos adelantarnos al tema nacional, queremos adelantarnos a una problemática que ni ustedes ni nosotros manejamos”, explicó.
El gobernador pidió a la dirigencia concentrar sus esfuerzos en aquellos temas que sí están bajo su control.
“Sí podemos hacernos cargo de lo que manejamos, y lo que manejamos es esto: esta reunión en Río Chico, como la venimos haciendo en la mayoría de los departamentos y en la mayoría de los circuitos de la capital de San Miguel de Tucumán”.
La definición exhibió uno de los objetivos políticos del oficialismo: fortalecer la estructura territorial antes de que la campaña electoral ingrese en su etapa decisiva.
Jaldo también apeló a una advertencia directa para remarcar la importancia de la elección de 2027: “Un año nos puede hacer o podemos padecer cuatro años”.
El pedido de Jaldo a la militancia
El gobernador también habló de los costos que tuvo administrar la provincia durante los últimos tres años y reivindicó la preservación de la paz social.
“Nos venimos rompiendo el alma para gobernar. Venimos poniendo todo, venimos esforzándonos todos los días para darle solución a nuestra gente, en momentos difíciles”, afirmó.
En paralelo, marcó una doble responsabilidad para el peronismo tucumano. Por un lado, cuidar las instituciones. Por otro, sostener la presencia política en cada territorio.
“tenemos responsabilidad institucional de cuidar las instituciones por las cuales la gente nos votó y responsabilidad política de seguir sosteniendo la bandera del peronismo, pero no de palabra, sino desde el territorio”.
Con esa premisa, Jaldo pidió conservar los resultados de su administración y proyectarlos hacia un eventual segundo período: “Lo que con mucho esfuerzo hemos conseguido en estos tres años lo tenemos que conservar para los próximos cuatro años”.
Acevedo pidió más calle y menos reuniones
Acevedo coincidió con el diagnóstico del gobernador, pero puso el acento en el trabajo político de base. El vicegobernador advirtió que las reuniones entre dirigentes no alcanzan si no existe contacto directo con los vecinos.
“Tenemos que salir nosotros, desde la responsabilidad de cada uno de nosotros. No quedarnos con la charla que tenemos hoy acá y decir: ‘Sí, ya hemos reunido a la dirigencia, hemos estado charlando de todo’. No. Hay que ir a la gente”, reclamó.
El vicegobernador también aprovechó el encuentro para reafirmar la identidad peronista de la gestión provincial y defender la intervención del Estado en servicios esenciales.
“Nosotros somos peronistas. Porque los peronistas cuidan la salud pública, y eso es un derecho humano. Porque los peronistas cuidan la educación, y eso es un derecho humano. Porque los peronistas cuidan el trabajo”.
Mansilla buscó mostrar unidad
Mansilla, en tanto, expuso uno de los principales activos que el oficialismo pretende exhibir en Río Chico: la unidad de su estructura institucional.
“Acá está el 100% de la dirigencia institucional del departamento: están los diez concejales, están los cuatro comisionados, están los dos legisladores y está la diputada nacional. Todos estamos dentro del mismo espacio”.
El vicepresidente primero de la Legislatura reconoció que existen diferencias internas y futuras discusiones por candidaturas, pero pidió postergar ese debate.
“Nosotros podemos tener alguna interna política, seguramente, pero a todos nos une una sola cosa: la fórmula que ya tenemos, que es la del Gobernador y el Vicegobernador. Después veremos cómo armamos las candidaturas, lo vamos a arreglar en su debido momento”.
Sin embargo, Mansilla introdujo un límite para cualquier estrategia basada exclusivamente en la estructura partidaria. Para el dirigente, la unidad de los cargos institucionales no garantiza por sí sola un triunfo electoral.
“Sabemos lo importante que seguramente es tener un concejal más o un concejal menos, un legislador más o un legislador menos, una intedencia o una comuna. Pero nada de eso nos va a alcanzar si no tenemos a la población”.
El encuentro de Aguilares se sumó así a la serie de reuniones que el oficialismo provincial realiza en distintos puntos de Tucumán. Jaldo busca llegar a 2027 con la estructura territorial ordenada, la fórmula provincial definida y una elección centrada en la gestión local.
El desafío será trasladar esa unidad dirigencial al electorado. Para el Gobierno, esa será una de las claves para convertir la fortaleza institucional que mostró Río Chico en respaldo político en las urnas.

