Con tono firme y sin rodeos, el gobernador Osvaldo Jaldo lanzó este lunes una enérgica advertencia dirigida al senador nacional Juan Manzur y a cualquier eventual disidente dentro del peronismo tucumano: quien pretenda sumarse al proceso electoral de 2027 deberá aceptar las definiciones que el Partido Justicialista ya adoptó. “El que venga tiene que respetar las decisiones que ya se han tomado”, sentenció el mandatario, al referirse a la reunión del Consejo Provincial del PJ celebrada el viernes pasado.
Jaldo destacó que todos los integrantes del Consejo fueron convocados y que la invitación al senador Manzur —actual presidente del partido, en uso de licencia— quedó formalmente documentada. “Todos fueron invitados al Consejo Provincial del peronismo. El senador fue invitado, y la invitación fue documentada”, afirmó. De los 20 consejeros provinciales, 14 participaron del encuentro. El gobernador explicó su propia ausencia y la del vicegobernador Miguel Acevedo por una agenda prioritaria en la Casa de Gobierno: “Para mí, la prioridad siempre va a ser la gestión institucional, la gestión de gobierno”. Acevedo, no obstante, representó a la fórmula oficial y transmitió las directrices acordadas.
El gobernador subrayó que, aunque es el candidato del justicialismo a la Gobernación, su responsabilidad principal continúa siendo la conducción del Ejecutivo. “Para mí la prioridad es seguir gobernando la provincia”, reiteró. Y reivindicó el avance concreto del partido: “Lo importante que hay que destacar es que los organismos del Partido Justicialista se empezaron a mover y empezaron a tomar decisiones y definiciones”.
Jaldo dejó abierta la puerta a la militancia, pero con una condición inequívoca. “Nosotros no le cerramos las puertas a ningún militante que quiera estar y participar”, sostuvo. Sin embargo, marcó el límite: el calendario electoral ya está en marcha, la Provincia fijó el 9 de mayo de 2027 como fecha de los comicios y el PJ avanza en su planificación. “El que quiera participar tiene que arrimarse, tiene que sumarse, tiene que compartir”. Y remató con una frase que no admite interpretaciones ambiguas: “El que venga tiene que respetar las decisiones que ya se han tomado”.
En ese contexto, el mandatario reivindicó el liderazgo del oficialismo dentro del peronismo local. “Hoy es el único partido que anunció su candidato a gobernador, ningún otro lo hizo; es el único partido que anunció su vicegobernador, ningún otro lo hizo”, afirmó. También destacó la postulación de Rossana Chahla a la intendencia de San Miguel de Tucumán. Con esa claridad, envió un mensaje de continuidad paralela: “La gestión no la vamos a detener, pero tampoco vamos a detener la toma de decisiones del Partido Justicialista”.
La advertencia se produce en un momento en que Manzur mantiene una agenda paralela de reuniones territoriales y encuentros con grupos reducidos de dirigentes y vecinos, sin lograr, hasta el momento, una convocatoria comparable a la de las estructuras oficiales del partido. Mientras el Consejo Provincial sesionó con amplia participación y reafirmó por unanimidad el respaldo a la fórmula Jaldo-Acevedo, las iniciativas del senador no han conseguido aún una adhesión masiva ni el respaldo de los organismos partidarios.
Jaldo cerró con una definición que resume el escenario interno: “Nosotros venimos tomando decisiones, no nos tiembla el pulso. Y el que esté de acuerdo estará con nosotros, y el que no esté de acuerdo confrontará con nosotros”.
El mensaje se inscribe en la línea que el gobernador ya había trazado en julio, cuando, tras firmar el decreto de convocatoria electoral, advirtió que si no había unidad en el PJ las autoridades y candidaturas se definirían por internas, y ratificó que respeta el mandato de Manzur como presidente del partido hasta su conclusión, pero sin ceder el control de las decisiones que el oficialismo considera ya adoptadas.

