El diario británico publicó una columna de opinión que urge al Reino Unido a reanudar las conversaciones con Argentina sobre la soberanía de las Islas Malvinas, argumentando que estos territorios “no pueden ser británicos para siempre”.
El artículo, firmado por Simon Jenkins —integrante también de la BBC—, surge tras la semifinal del torneo entre las selecciones de Argentina e Inglaterra, donde los jugadores argentinos exhibieron una bandera alusiva a Malvinas en el campo de juego. Jenkins vincula ese gesto simbólico con la necesidad de abrir un debate que, según su visión, ha sido postergado por más de cuatro décadas.
“¿Es demasiado pedir que surja una negociación similar tras la semifinal de anoche, una aplastante derrota de Inglaterra a manos de Argentina, después de la cual el tema de las Malvinas resurgió con fuerza en forma de pancarta en el campo?”, se pregunta el columnista. Y agrega: “¿Acaso nada bueno puede seguir al generoso abrazo de Lionel Messi y Harry Kane?”.
Jenkins sostiene que ninguno de los territorios de la época imperial británica tiene “derecho eterno” a permanecer en su estado actual, y mucho menos uno que representa un costo significativo para los contribuyentes del Reino Unido: más de 60 millones de libras esterlinas anuales en gastos de defensa.
El autor critica la suspensión total del debate sobre la soberanía tras la guerra de 1982 y cuestiona la interpretación del referéndum de 2013 en las islas como el “fin de la discusión”. “La realidad es que estas colonias, tarde o temprano, inevitablemente se integrarán a sus continentes. No pueden estar protegidas indefinidamente por un protector europeo, y las reivindicaciones de Argentina no van a desaparecer”, afirma.
En su análisis, Jenkins considera que “tarde o temprano, un gobierno británico tendrá el valor de reanudar las negociaciones”, mientras que los ministerios de Asuntos Exteriores y Defensa, a su juicio, solo postergan el problema.
La columna refleja un sector de la opinión pública británica que, en ocasiones, ha planteado la conveniencia de revisar la posición histórica del Reino Unido respecto de las Malvinas, aunque sin alterar el principio de autodeterminación de los kelpers, eje central de la política británica.
Desde la perspectiva argentina, la cuestión Malvinas constituye una causa nacional de soberanía irrenunciable, reconocida por la Constitución y sostenida de manera transversal por la sociedad. El gesto de los jugadores de la Selección, en este contexto, volvió a colocar el tema en la agenda internacional, más allá de los canales diplomáticos tradicionales.
La nota de The Guardian no representa la posición oficial del gobierno británico, que mantiene firme su apoyo a los habitantes de las islas y rechaza cualquier negociación sobre soberanía. Sin embargo, pone de relieve que el reclamo argentino sigue presente en el debate global y que el tiempo no lo ha diluido.

