Contra Fonzi: Soledad Deza había criticado la «instrumentalización» de la joven que hizo la defensa

Muy lejos del apoyo ciego que hizo el feminismo porteño, que apuntó directamente contra el juez sin conocimiento del expediente, en Tucumán, la más importante de las abogadas feministas ya había advertido.

Antes de que la Justicia dictara el sobreseimiento en la causa por la denuncia contra exjugadores de Vélez Sarsfield, Soledad Deza realizó declaraciones públicas que hoy adquieren un peso particular. La entrevista fue concedida al sitio web Enterate, un medio digital vinculado al diputado nacional Carlos Cisneros, y no a un espacio periodístico neutral.

Ese dato no es menor. Enterate responde políticamente a Cisneros y funciona en el mismo entramado de relaciones donde se mueve la abogada Patricia Neme, quien —según surge de actuaciones judiciales— comparte oficinas y vínculos profesionales con el diputado. Ambos nombres aparecen mencionados en el expediente no como acusados formales, sino en el marco de una advertencia expresa del juez Paz Almonacid, quien señaló la posible existencia de maniobras que podrían encuadrar en delitos graves, entre ellos la eventual trata de personas, extremo que la Justicia ordenó analizar con especial cuidado.

En ese contexto, las palabras de Deza adquieren una doble dimensión: no sólo por lo que dicen, sino por dónde y para quién fueron dichas.

Quién es Soledad Deza

Soledad Deza es una abogada feminista tucumana, docente universitaria y referente del feminismo jurídico en el NOA. Su figura trascendió el ámbito académico cuando su historia personal y militante fue señalada como inspiración de la película Belén, dirigida y protagonizada por Dolores Fonzi, una de las principales referentes del feminismo porteño y mediático.

Esa construcción simbólica convirtió a Deza en una figura casi incuestionable dentro del progresismo cultural. Sin embargo, sus propias declaraciones en el caso Vélez entran en tensión directa con el relato que ese mismo feminismo porteño impulsó públicamente.

Cuestionamientos a la defensa y a la exposición mediática

En la entrevista con Enterate, Deza dijo lamentar la situación de la denunciante, pero colocó el eje en la defensa técnica y en la estrategia adoptada:

“Lamento que ella no ha tenido una abogada o un abogado, abogados feministas que la protejan y que luchen dentro de un proceso para que haya un acceso a justicia efectivo, eficaz y oportuno”.

También cuestionó con dureza la espectacularización del caso, algo que contrasta con la cobertura nacional amplificada desde espacios políticos y mediáticos afines a Cisneros:

“La espectacularización de los casos no le hace bien a ninguna denunciante, pero no le hace bien sobre todo a las futuras denunciantes. Vos fijate alguien que vaya a hacer una denuncia y que vea que puede quedar en el medio de manejos de poder de otra gente”.

La advertencia sobre la instrumentalización

El punto más delicado de sus declaraciones aparece cuando Deza introduce la noción de instrumentalización política de la denunciante, una advertencia que hoy resulta imposible de ignorar:

“Una abogacía feminista no instrumentaliza a las víctimas al servicio de ninguna lucha”.

Y agrega:

“Las desavenencias políticas que sirven de telón de fondo son indiferentes y no pueden instrumentalizar un caso”.

Estas frases, pronunciadas antes del fallo, dialogan de manera directa con lo que luego señalaría el juez Paz Almonacid al advertir sobre entramados políticos, mediáticos y profesionales que rodearon la causa y que debían ser examinados para descartar delitos más graves.

La grieta dentro del feminismo

Aquí emerge una contradicción profunda. Mientras el feminismo porteño, con Dolores Fonzi como figura emblemática, sostuvo un relato cerrado de victimización y presión pública, una referente feminista tucumana advertía sobre los riesgos de esa lógica: la exposición excesiva, el uso político y la subordinación de una causa penal a disputas de poder.

Más aún: esas advertencias fueron realizadas en un medio ligado al propio espacio político hoy bajo la lupa judicial, lo que vuelve todavía más incómodo el contraste.

Con el sobreseimiento ya dictado, las palabras de Soledad Deza no sólo anticipan debates que el feminismo mediático evitó, sino que quedan inscriptas en un contexto judicial donde la Justicia ya encendió luces de alerta sobre posibles maniobras de extrema gravedad. No como certezas, pero sí como riesgos que nadie quiso escuchar a tiempo.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por MxM fundación (@mxmfundacion)

Más Noticias

También puede interesarte

Tucumán en alerta: las medidas urgentes contra la ola de inseguridad en enero

Ante el incremento de episodios violentos que se registraron...

DNU a favor de contratistas del Estado: el Gobierno defiende su constitucionalidad

  La administración provincial salió a respaldar la legitimidad del...

Solo 65 cupos: Casi mil jóvenes compiten por ingresar a la Escuela de Policía de Tucumán

Este miércoles, 980 postulantes se sometieron a la prueba...

El argentino de Belgrano que se convirtió en ministro clave de Hitler

Entre las figuras que dieron forma al nazismo, existen...