La campaña ha teñido de súbita moralidad a los actos de los dirigentes que se juegan el futuro en estas cruciales elecciones. Es por esta razón que la Comisión de Juicio Político que responde al vicegobernador Osvaldo Jaldo, ha reiniciado el proceso contra el juez Juan Francisco Pisa, al que habían protegido con enérgica cuando de su destino dependía también el del dirigente tranqueño.
Ayer se llevó a cabo la acusación contra el magistrado, quien escuchó inmutable los argumentos. Pisa, quien se había salvado de este proceso a diferencia de Enrique Pedicone debido a las necesidades políticas de quienes conforman esta comisión, ahora enfrenta a este tribunal legislativo porque la pelea del gobernador Juan Manzur y su vice hizo enfrentar sus intereses.
Este jueves inició la lectura de la acusación formulada por la Comisión de Juicio Político de la Legislatura. Días atrás la Comisión resolvó por unanimidad acusar al juez por su presunto mal desempeño en el caso de Paola Tacacho, la docente de inglés asesinada en 2020 por un alumno.
“No me siento responsable del crimen de la señorita de Paola Tacacho”, dijo Pisa. «Tengo la conciencia tranquila; por mí no falleció ella», enfatizó. El magistrado realizó estas declaraciones tras escuchar la acusación de la comisión de Juicio Político de la Legislatura ante el Jurado de Enjuiciamiento.
Pero, además, Pisa defendió su actuación sólo con argumentos formales, y dejó de lado su deber de perseguir la justicia con sus decisiones y proteger los derechos de los ciudadanos. “Sobreseí, y ese sobreseimiento no fue recurrido, por lo que la resolución quedó firme. Es cosa juzgada”, dijo.
“Tengo la facultad de dictar un sobreseimiento o elevar (a juicio) al estar de acuerdo con el fiscal”, enfatizó. Así, defendió que los elementos de pruebas presentados entonces “no habían sido suficientes y, por eso, había dictado el sobreseimiento”, afirmó.
Pero las declaraciones de Pisa no se produjeron frente a los legisladores. Fueron ante la prensa que lo esperaba a la salida. El juez sabe perfectamente que en este proceso operan los mismos mecanismos por los cuáles él sobreseyó y benefició a quienes ostentaban el poder en el momento en que debía juzgarlos.
Pisa sabe que aquí no importa la verdad ni la justicia. Lo que guía la voluntad de sus acusadores es lo mismo que signó su carrera judicial: el beneficio individual, el crecimiento patrimonial, y cualquier medio que sirva a esos fines.
Juan Francisco y sus poderosos amigos
Además del hermano del poderoso empresario Ronald Parada Pareja, la empresa Gasnor, Beatriz Rojkés, el ex ministro de Economía Jorge Jiménez, el diputado Pablo Yedlin, el ex ministro de Gobierno Edmundo “Pirincho” Jiménez, Mario Koltan, Juan Manzur y Daniel Leiva, entre otros influyentes dirigentes, fueron beneficiados por fallos del cuestionado magistrado a lo largo de sus casi 20 años en el cargo (ver aquí).
Pero pese a la creencia de muchas militantes y la sociedad en general, no está sellado el destino del magistrado. Una derrota del jaldismo en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias podría devolver a Pisa la posibilidad de jubilarse con el 82 por ciento y no rendir cuentas por sus acciones.
Pero, además, este proceso de Juicio Político está aún lejos de ser un avance para hacer Justicia y, por lo menos, honrar la memoria de Paola Tacacho. Cada pequeño engranaje de la institución judicial falló entonces y lo hace ahora en la protección de las mujeres y las niñas víctimas de la violencia machista.
