El Gobierno nacional apuesta a la ausencia de los diputados que responden a Osvaldo Jaldo para frustrar la sesión especial que la oposición convocó para este jueves en la Cámara de Diputados. Fuentes legislativas del bloque Independencia confirmaron a El Federalista que el gobernador tucumano ordenó a Gladys Medina, Javier Noguera y Elia Fernández que no concurran al recinto.
La definición representa un dato clave en las negociaciones previas a una jornada en la que los bloques opositores buscarán reunir el quórum para tratar la derogación del DNU 70/2023, una de las principales normas de la gestión de Javier Milei. La sesión también incluye el debate sobre la emergencia en discapacidad y proyectos vinculados con el endeudamiento de las familias.
Decreto 70/23: Jaldo pidió a sus diputados ausentarse en la sesión de mañana
La oposición necesita 129 diputados presentes para abrir el recinto. Sin embargo, las negociaciones con los bloques provinciales todavía no garantizan ese número. En ese escenario, la decisión de Jaldo puede resultar determinante para los planes del oficialismo, que busca impedir que avance el rechazo al decreto.
El acuerdo por la Ley de Tierras y la estrategia oficialista
La orden que el mandatario tucumano transmitió a sus legisladores se conoció después de un movimiento importante del oficialismo en el Congreso. Este miércoles, La Libertad Avanza acordó con sus aliados restituir los límites a la venta de tierras rurales a extranjeros dentro del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
La modificación busca recuperar la vigencia de la Ley 26.737, que el DNU 70/2023 había derogado mediante su artículo 154. La norma establece, entre otras restricciones, que los extranjeros no pueden ser titulares de más del 15% de las tierras rurales del país, de cada provincia ni de cada departamento.
El acuerdo apunta a atender uno de los principales reclamos de los sectores dialoguistas, que cuestionan la liberalización de la venta de tierras, pero no necesariamente quieren derogar el conjunto del decreto. La iniciativa obtuvo dictamen y quedó prevista para su tratamiento en la sesión convocada por el oficialismo para el 21 de octubre.
La maniobra también se produjo después de que la Corte Suprema restableciera de manera provisoria la vigencia de la Ley de Tierras mediante una medida cautelar. Según reconstruyeron Clarín, Infobae y La Nación, el oficialismo busca aprovechar ese escenario para quitar argumentos a quienes impulsan la derogación integral del DNU y reducir los respaldos a la sesión opositora.
Jaldo, una pieza clave para evitar el quórum
La posición del gobernador tucumano ya había quedado bajo la lupa en las horas previas. En una nota publicada el miércoles, El Federalista informó que los legisladores de Independencia todavía no habían confirmado su asistencia y que Jaldo aparecía como uno de los mandatarios con capacidad para influir en el resultado de la sesión.
Ahora, la información obtenida por este medio apunta a una instrucción concreta: los tres diputados tucumanos deben ausentarse. La decisión tendría un efecto directo sobre las cuentas de la oposición, que necesita sumar a representantes de distintas fuerzas provinciales para alcanzar el mínimo reglamentario.
El panorama también depende de los legisladores que responden a Gustavo Sáenz, en Salta, y Raúl Jalil, en Catamarca. Infobae identificó a las bancadas de Independencia, Elijo Catamarca y Argentina Federal entre los espacios que pueden definir si se abre o no el recinto.
Clarín, por su parte, describió un escenario complejo para los impulsores de la sesión. Aunque la oposición resolvió sostener la convocatoria, sus integrantes ya evaluaban la posibilidad de no alcanzar las 129 presencias. Aun en ese caso, buscarán exponer a los legisladores que no concurran y cuestionar su posición frente a los reclamos por discapacidad, endeudamiento familiar y protección de las tierras rurales.
En paralelo, el oficialismo convocó a una sesión para el 21 de octubre, con temas que también interesan a los bloques dialoguistas. Esa alternativa forma parte de la estrategia para contener a los aliados y evitar que acompañen el intento opositor de rechazar el DNU.
Con la orden de Jaldo a sus diputados, el Gobierno suma un elemento a su estrategia para bloquear la sesión. La incógnita pasa ahora por la respuesta del resto de los bloques provinciales y por la posibilidad de que la oposición reúna las bancas que todavía necesita para abrir el debate.

