El Centro Judicial Monteros fue escenario este viernes de la audiencia de control de detención y formalización de la investigación contra Barrera, acusado de intentar matar a su ex pareja en un ataque que la Fiscalía calificó como planificado y ejecutado por sorpresa.
La acusación quedó a cargo del auxiliar fiscal César Larry, bajo la dirección del fiscal Gerardo Salas, titular de la Unidad Fiscal de Delitos contra la Propiedad y la Integridad Física.
De acuerdo con la reconstrucción presentada por el Ministerio Público Fiscal, el episodio ocurrió el 12 de septiembre, cerca de las 6.30, en una vivienda ubicada en el barrio Km 102, Colonia 5, sobre el camino a Gálvez.
La Fiscalía sostuvo que Barrera ingresó antes a la propiedad y se ocultó en un baño que se encontraba en obra. Allí esperó la llegada de la mujer. Cuando ella entró a la vivienda, la atacó por la espalda, la tomó del cuello, le tapó la boca y la tiró al suelo.
Luego, siempre según la acusación, utilizó un cuchillo tipo serrucho para provocarle un corte en el sector derecho del cuello. La agresión terminó cuando los gritos de la víctima alertaron a su hermano. Ante esa situación, el acusado escapó a pie.
La mujer sufrió una lesión vascular de gravedad y debió ser trasladada al Hospital Padilla. En ese centro asistencial recibió una intervención quirúrgica y transfusiones de sangre.
La acusación y el pedido de prisión
La Fiscalía atribuyó a Barrera el delito de homicidio triplemente agravado por el vínculo, por alevosía y por violencia de género, en grado de tentativa.
Tras el ataque, el acusado permaneció cinco días prófugo. Sobre él pesaba una orden de captura hasta que finalmente se presentó ante las autoridades el 17 de septiembre.
Durante la audiencia, el Ministerio Público Fiscal también señaló que, mientras permanecía oculto, Barrera habría enviado mensajes a la víctima con contenido intimidatorio y de hostigamiento. Ese elemento formó parte de los argumentos para solicitar que continuara privado de la libertad.
La Fiscalía pidió cuatro meses de prisión preventiva. Entre los fundamentos mencionó un posible riesgo de fuga, debido a los vínculos familiares del acusado fuera de Tucumán, además de los allanamientos que no permitieron localizarlo durante los días posteriores al ataque.
También planteó la existencia de peligro de entorpecimiento de la investigación.
La defensa solicitó que la medida se redujera a dos meses. Finalmente, el juez resolvió establecer tres meses de prisión preventiva.
Barrera permanecerá alojado en una unidad penitenciaria durante ese período, mientras la Fiscalía avanza con la incorporación de pruebas y las distintas medidas destinadas a esclarecer el ataque.

