El legislador provincial Walter Berarducci cuestionó con dureza la gestión de la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, y puso el foco en uno de los principales componentes del presupuesto municipal: el servicio de recolección y tratamiento de residuos.
Durante una entrevista con Ana Pedraza y Gabriel Sanzano en La Tucumana de Mañana, por FM latucumana 95.9, el dirigente de Compromiso Tucumán calificó a la administración capitalina como “mala, pobre e incumplidora”. Su crítica apuntó, entre otros aspectos, a la promesa de transformar la ciudad en 180 días.
Berarducci cuestionó las prioridades de la Municipalidad y sostuvo que la gestión concentra esfuerzos en “alimentar egos e imagen en redes sociales”, mientras persisten problemas vinculados con “la transitabilidad, la limpieza y los derrames de líquidos cloacales”.
El legislador también analizó la reciente ampliación presupuestaria aprobada por el Concejo Deliberante capitalino. Según su lectura, la modificación expuso problemas de previsión en el cálculo inicial de los recursos y gastos del municipio.
Uno de los puntos centrales de su planteo fue el dinero destinado a la higiene urbana. San Miguel de Tucumán presupuestó $110.000 millones para la gestión de residuos durante 2026, una cifra equivalente al 31,5% del presupuesto municipal, según los datos consignados en la ordenanza presupuestaria.
La proporción supera con amplitud los valores registrados en otros municipios. Un estudio sobre el costo de los residuos sólidos urbanos en 29 ciudades ubicó el promedio del interior del país en 13,7% y el del conurbano bonaerense en 13,12%. Incluso La Plata, que presentó el porcentaje más alto de esa muestra, llegó al 20,61%.
Para Berarducci, el nivel de gasto no se corresponde con el resultado que reciben los vecinos. “Está gastando 10.000 millones mensuales y yo te diría que con 10.000 millones mensuales la ciudad tendría que estar brillando”, afirmó.
El legislador también planteó una comparación con Córdoba. San Miguel de Tucumán dispone de un presupuesto municipal por habitante considerablemente menor, pero el gasto en residuos representa una porción mucho mayor de sus recursos. La diferencia condiciona el dinero disponible para otras áreas, como obras de infraestructura, mantenimiento de espacios públicos y participación vecinal.
La oposición y el acercamiento a La Libertad Avanza
Berarducci también se refirió al nuevo escenario político de la oposición tucumana y a los movimientos de dirigentes que durante años enfrentaron al oficialismo provincial.
En ese marco, mencionó los acercamientos de Germán Alfaro y Domingo Amaya al espacio que conduce el gobernador Osvaldo Jaldo. Para el dirigente de Compromiso Tucumán, mantener una postura opositora requiere una decisión política clara.
“Hay que tener fuerza para ser opositor porque el calor del poder siempre es más lindo que estar lejos del poder”, sostuvo.
El legislador también reclamó autocrítica a quienes dejaron el gobierno municipal después de la derrota electoral que terminó con el ciclo de Alfaro al frente de la Capital.
Sobre las próximas elecciones, Berarducci planteó la necesidad de construir un frente opositor amplio. En esa línea, confirmó que mantuvo una reunión con Lisandro Catalán, referente de La Libertad Avanza en Tucumán, hace aproximadamente dos meses y medio.
El encuentro fue informal y, según explicó, no incluyó una propuesta electoral concreta. Berarducci consideró que la oposición debe avanzar primero en acuerdos sobre un programa de gobierno y después discutir los nombres que ocuparán las candidaturas.
Críticas a la transparencia de la Legislatura
Durante la entrevista, el legislador también expresó preocupación por el nivel de conocimiento que existe entre los tucumanos sobre el funcionamiento de la Legislatura. Hizo referencia a encuestas que señalan que el 65% de los ciudadanos desconoce el rol del Poder Legislativo.
Berarducci vinculó ese desconocimiento con un problema más amplio: la falta de información pública dentro del propio Estado.
“Soy parte de un poder y no sé efectivamente la nómina y la cantidad de personal que está afectado a este poder. Hay un déficit de transparencia y de acceso a la información pública muy grande”, denunció.
El dirigente explicó que en su propio despacho trabajan entre 16 y 17 personas y sostuvo que los dirigentes deben recuperar la capacidad de generar acuerdos para atender las principales demandas de la sociedad.
La crítica a la administración capitalina quedó así vinculada con un planteo más amplio de Berarducci: presupuesto, transparencia y prioridades de gestión aparecen como los principales puntos sobre los que la dirigencia tucumana deberá rendir cuentas ante los ciudadanos.

