La frustración de la sesión del Senado volvió a poner en primer plano una de las principales demandas de Tucumán y de las provincias productoras de bioetanol. El gobernador Osvaldo Jaldo cuestionó la falta de cuórum que impidió tratar el proyecto de Ley de Biocombustibles y advirtió sobre las consecuencias que tendría una nueva postergación para el sector azucarero.
La iniciativa propone elevar del 12% al 15% la proporción de bioetanol que se incorpora a las naftas. Para Tucumán, el cambio representa una oportunidad para que una mayor cantidad de caña de azúcar tenga como destino la elaboración de alcohol combustible.
Jaldo recordó que los mandatarios y legisladores del Norte ya habían conseguido avanzar con el proyecto en las comisiones del Senado. “Los gobernadores y senadores del Norte Argentino habíamos conseguido el dictamen en la comisión para que vaya al recinto esa famosa ley que venimos peleando, luchando y trabajando durante mucho tiempo, que es la Ley de Biocombustibles”, señaló.
El gobernador atribuyó la caída de la sesión a las diferencias entre los senadores respecto del contenido de la propuesta. Según explicó, algunos legisladores plantearon cambios antes de llevar el texto al recinto. “Lamentablemente hay senadores que entienden que hay que hacerle algunas modificaciones, por eso hoy no hubo cuórum”, afirmó.
El reclamo de Jaldo por el trato al Norte
El mandatario tucumano también trasladó la discusión al esquema energético nacional. Jaldo comparó la importancia que el Gobierno nacional asigna a Vaca Muerta y a la producción de petróleo con el lugar que ocupa el bioetanol en las economías del Norte.
“Si se pone mucho esfuerzo en el sur del país, en lo que es Vaca Muerta, para tener petróleo y energía, creo que tienen que empezar a mirar al Norte, porque nosotros también producimos combustible. El bioetanol es combustible, se mezcla con las naftas y se le vende al público”, sostuvo.
Para Jaldo, el incremento del corte no exigiría recursos adicionales del Tesoro. Su planteo apunta a utilizar una parte de los mayores volúmenes de petróleo destinados a la exportación para generar espacio dentro del mercado interno para los biocombustibles.
“Esto no es ningún costo para el Gobierno Nacional ni para los argentinos. Lo único que estaríamos haciendo, con este crecimiento que hay en Vaca Muerta, es exportar un porcentaje más de petróleo y dejar ese 5% al bioetanol y al biodiésel”, explicó.
En esa línea, el gobernador reclamó igualdad de condiciones para las economías regionales del Norte frente a los sectores vinculados con los hidrocarburos y la minería. “Necesitamos que el Gobierno Nacional nos dé el mismo tratamiento que a aquellas provincias que tienen minería o petróleo”, remarcó.
Qué puede cambiar para el azúcar tucumano
El reclamo también tiene un fuerte componente económico para ingenios y productores cañeros de Tucumán. El aumento del corte permitiría destinar una mayor cantidad de caña a la producción de alcohol y bioetanol.
Jaldo vinculó ese movimiento con el precio del azúcar. Si una parte mayor de la materia prima pasa al circuito energético, quedaría una menor cantidad destinada a la elaboración de azúcar. Esa reducción de la oferta podría favorecer una recuperación de los valores del producto.
“Llevando el corte del 12% al 15%, mucha materia prima de la caña va a ir al bioetanol y al alcohol, con lo cual va a ir menos a la producción de azúcar. Al haber menos oferta, vamos a tonificar el precio de la bolsa de azúcar, que es lo que están buscando los ingenios y los cañeros de Tucumán”, sostuvo el gobernador.
La discusión por la Ley de Biocombustibles quedó así ligada de forma directa al futuro de la principal cadena productiva tucumana. Tras la sesión frustrada, Jaldo anticipó que continuará las conversaciones con otros gobernadores del Norte para intentar que el proyecto vuelva al recinto del Senado y consiga el tratamiento que reclama el sector.

