El Senado no sesionará este jueves y el tratamiento de la nueva Ley de Biocombustibles quedó postergado por falta de votos. La Libertad Avanza suspendió la reunión de Labor Parlamentaria que debía definir el temario y evitó así una votación que podía terminar en una derrota para el oficialismo.
El proyecto tenía especial importancia para Tucumán, Jujuy y Salta, las provincias del norte que producen bioetanol a partir de la caña de azúcar. El dictamen aprobado la semana pasada propone elevar el corte obligatorio de bioetanol en las naftas del 12% actual al 15% después de los primeros doce meses de vigencia de la nueva norma.
El esquema establece un reparto del nuevo corte con 6% para el bioetanol de caña de azúcar, 6% para el elaborado a partir de maíz y 3% sujeto a competencia. Además, fija un límite del 20% para la participación de cada empresa en el volumen anual correspondiente al corte obligatorio.
Para Tucumán, ese cambio puede representar una mayor demanda de bioetanol y una oportunidad para ampliar la actividad de la industria sucroalcoholera. La actual Ley 27.640 establece un corte obligatorio del 12% para el bioetanol.
El problema que frenó al Gobierno
El principal obstáculo apareció en el capítulo del biodiésel. El dictamen mantiene inicialmente el corte obligatorio en 7,5% y plantea llevarlo al 10% un año después de la sanción de la nueva ley. A partir de allí, las empresas no integradas tendrían un esquema de protección que disminuiría de forma progresiva.
Las pymes del sector consideran insuficiente ese mecanismo. Reclaman una participación mayor y estable frente a los grandes grupos aceiteros integrados, que cuentan con ventajas por su escala, acceso a la materia prima y capacidad exportadora. El conflicto generó reparos entre senadores de provincias como Santa Fe, La Pampa, San Luis y Buenos Aires, cuyos votos resultan necesarios para que el oficialismo pueda aprobar el proyecto.
El Cronista detalló que el texto acordado establece una participación protegida para las empresas no integradas de 6,5% hasta fines de 2028, 5,5% en 2029, 5% en 2030 y 3% desde 2031. Desde 2036, ese 3% quedaría reservado para las pymes no integradas. El sector reclama una protección mayor y permanente.
La disputa terminó por afectar todo el proyecto. Desde el oficialismo admitieron que no estaban los números necesarios para avanzar. “Los que empujan el proyecto no terminaron juntando los votos”, explicaron fuentes de La Libertad Avanza a La Nación.
La tensión también expuso una diferencia entre las provincias productoras de bioetanol y las jurisdicciones con mayor peso en biodiésel. En el Senado, las negociaciones cruzaron bloques políticos y regiones. El capítulo que más preocupa a Tucumán no es el que trabó el acuerdo: el conflicto se concentró en la distribución del mercado de biodiésel.
El respaldo tucumano al proyecto
La senadora nacional Beatriz Ávila, del Bloque Independencia, había acompañado el dictamen y destacó el impacto que podía tener sobre la economía tucumana. Tras el avance en comisión, afirmó: «Un paso más para los biocombustibles. Hace años que impulso una ley para fortalecer esta industria en el país. Este jueves avanzamos y obtuvimos dictamen. Seguimos trabajando para generar más producción y empleo para Tucumán y la región».
La legisladora también había planteado que el aumento del corte de bioetanol era un avance, aunque recordó que su propuesta original contemplaba un porcentaje superior. En declaraciones difundidas tras el dictamen, Ávila señaló que el nuevo marco aporta previsibilidad, beneficios para el sector y mayores posibilidades para las economías regionales.
El gobernador Osvaldo Jaldo también había respaldado el acuerdo alcanzado en el Senado. El mandatario tucumano valoró el entendimiento entre las provincias del norte productoras de bioetanol y las jurisdicciones del centro vinculadas con el biodiésel.
Jaldo sostuvo: «Es muy importante lo que realizó el Senado, que es darle dictamen a ese nuevo proyecto de la ley de biocombustibles, que hemos consensuado las provincias del norte con el bioetanol, que producimos a través de la caña de azúcar, con las provincias del centro del país que producen el biodiésel».
El gobernador agregó: «En Tucumán, Jujuy y Salta el bioetanol es clave; también lo es el biodiésel para algunas provincias del centro del país».
Un proyecto que también recibió respaldo empresario
La caída de la sesión ocurrió apenas un día después de que más de veinte entidades empresarias, agroindustriales, productivas y académicas reclamaran al Senado un tratamiento urgente del nuevo marco regulatorio.
Entre las organizaciones que firmaron el pedido aparecen el Centro Azucarero Argentino, la Cámara de Alcoholes, la Cámara Argentina de Biocombustibles, la Cámara de Bioetanol de Maíz, CIARA, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Coninagro, Maizar, la Unión Cañeros Independientes de Tucumán y la Unión de Cañeros Independientes de Jujuy y Salta.
Las entidades consideraron que el dictamen constituye un marco más moderno y destacaron el aumento progresivo de los cortes, la previsibilidad para las inversiones, la apertura de nuevos mercados y el impulso a las economías regionales. También reclamaron mecanismos para ampliar la utilización de biocombustibles y mencionaron nuevas alternativas, como el combustible sostenible para aviación y los biocombustibles destinados al transporte marítimo.
Qué puede pasar ahora
La postergación no implica el cierre del debate. El proyecto conserva dictamen y podría volver al recinto cuando el oficialismo consiga recomponer el acuerdo con los bloques aliados. Algunas fuentes parlamentarias incluso señalaron la posibilidad de una nueva sesión la próxima semana.
La discusión tampoco se limita al porcentaje de mezcla. El texto incorpora límites a la concentración empresarial, mecanismos de contratación más abiertos, un mercado electrónico para las operaciones y un período de transición hacia un esquema con mayor competencia.
Para Tucumán, el dato central es otro: el aumento del corte de bioetanol quedó atado a una negociación nacional que se trabó por el reparto del negocio del biodiésel. La industria azucarera tucumana deberá esperar ahora una nueva instancia en el Senado para saber si el proyecto que impulsaron las provincias del norte consigue finalmente avanzar.

