La Universidad Nacional de Tucumán (UNT) llegará este jueves a una instancia decisiva. A partir de las 9, la Asamblea Universitaria se reunirá en el Centro Cultural Virla para definir quién ocupará el Rectorado durante el período 2026-2030.
La disputa quedó reducida a dos fórmulas: Sergio Mohamed-Horacio Madkur, por el oficialismo, y Miguel Cabrera-Virginia Abdala, por la oposición. Para consagrarse, cualquiera de los binomios deberá alcanzar 82 votos de los 161 asambleístas.
La jornada tendrá un mecanismo de votación diferente. Cada representante recibirá una Boleta Única de Papel con sus datos personales y deberá marcar la fórmula elegida. Luego depositará el voto en una urna, sin sobre. El escrutinio tendrá lectura pública de los sufragios.
El sistema busca aportar mayor transparencia a una elección que quedó bajo cuestionamientos por distintas decisiones adoptadas durante el proceso electoral. Entre ellas aparece el intento de habilitar una nueva candidatura de Sergio Pagani, la modificación del calendario y la posterior definición de la fórmula oficialista.
Un proceso que llegó a la Justicia
El punto de mayor tensión surgió con la candidatura de Pagani. El exrector buscaba un nuevo mandato al frente de la UNT, pero la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán resolvió el 6 de agosto que «el Ing. Sergio José Pagani se encuentra impedido de presentarse para la candidatura» a rector o vicerrector para el período 2026-2030.
El tribunal fundamentó su decisión en los artículos 17 y 190 del Estatuto Universitario aprobado en 2024.
Hasta ese momento, la única lista oficialista era Pagani-Leal. El reglamento electoral de la UNT contemplaba una salida para ese escenario: ante la imposibilidad de uno de los integrantes de la fórmula, la candidata a vicerrectora debía asumir el primer lugar y el espacio podía reemplazar al segundo integrante.
La Junta Electoral notificó entonces que la fórmula debía «adecuar la integración de la fórmula oportunamente presentada».
Ese mecanismo, según la interpretación planteada en el artículo de referencia, no fue el camino que finalmente siguió el oficialismo. Mercedes Leal no quedó al frente de la candidatura y la conducción universitaria terminó con Mohamed y Madkur como nuevos representantes del espacio.
El cambio también se produjo después de una modificación del cronograma electoral. El proceso, que originalmente debía concluir con la Asamblea del 20 de mayo, sufrió sucesivas postergaciones y finalmente llegó al 3 de septiembre.
Mohamed y Madkur, la carta del oficialismo
La fórmula que representa al oficialismo universitario cuenta con un respaldo amplio dentro de la estructura de la UNT.
Doce de los 13 decanos expresaron su apoyo al binomio Mohamed-Madkur. Entre ellos figuran las autoridades de Agronomía, Arquitectura, Artes, Bioquímica, Química y Farmacia, Ciencias Económicas, Ciencias Exactas, Derecho, Educación Física, Filosofía y Letras, Medicina, Odontología y Psicología.
Mohamed conoce de cerca el funcionamiento del Rectorado. Fue secretario de Obras Públicas y Planeamiento durante la gestión de Pagani. Madkur, por su parte, ocupó la Secretaría de Relaciones Internacionales en el período anterior.
La candidatura oficialista quedó así vinculada con parte de la estructura que administró la Universidad durante los últimos años.
Del otro lado aparece Cabrera, quien busca llegar al Rectorado con una propuesta que, según la información de referencia, comenzó a tomar forma varios meses antes de la elección. Su fórmula con Abdala fue presentada el 20 de febrero y resultó la primera en ser oficializada.
Cabrera, además, llevó a la Justicia el planteo que terminó con la exclusión de Pagani. Tras el fallo, sostuvo: «No es una cuestión de tiempos, sino de normas. Las instituciones deben regirse por sus estatutos y reglamentos».
También afirmó que su espacio «ha sido la única propuesta que dio la cara haciendo propuestas académicas» y que venían «trabajando desde diciembre del año pasado con la seriedad que merece una institución de 114 años».
Sin embargo, el candidato opositor decidió no presentar una nueva impugnación contra Mohamed-Madkur.
«Hacer declaraciones ya no va a cambiar el destino de las cosas«, señaló Cabrera ante la consulta sobre esa decisión.
La elección llega con un resultado abierto
El amplio respaldo de los decanos coloca al oficialismo en una posición favorable antes de la Asamblea. Sin embargo, la definición formal quedará en manos de los 161 representantes de los distintos claustros.
El cuerpo está integrado por docentes, estudiantes, decanos, nodocentes, graduados y representantes de las Escuelas Experimentales.
La elección tendrá además un componente político particular: el voto de cada asambleísta podrá conocerse durante el escrutinio. La lectura de los sufragios será pública y permitirá identificar qué fórmula eligió cada representante.
El procedimiento fue aprobado por el Consejo Superior y apunta a evitar episodios de votación que generaron polémica en anteriores procesos internos.
La Asamblea debía reunirse en mayo. Después pasó al 10 de junio y volvió a postergarse. El extenso recorrido electoral terminó con un mano a mano entre dos fórmulas y con una fuerte diferencia de apoyos dentro del cuerpo de decanos.
El otro poder que permanece en la UNT
Más allá del resultado de este jueves, existe otro elemento que forma parte del escenario institucional de la Universidad.
El 6 de junio, la UNT prorrogó por tiempo indeterminado los cargos de una veintena de secretarios y subsecretarios del Rectorado. Entre ellos figura José Hugo Saab, histórico secretario general de la institución.
Esa estructura continuará más allá de la elección del nuevo rector.
El dato adquiere relevancia porque Saab ocupa desde hace décadas un lugar central dentro de la administración universitaria. Su permanencia atravesó distintas gestiones y procesos de renovación de autoridades.
Por eso, la elección de rector no implicará necesariamente un cambio completo de la estructura que sostiene el funcionamiento político y administrativo del Rectorado.
YMAD, otro capítulo de la disputa
El proceso electoral también quedó atravesado por el debate sobre Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD), sociedad en la que la UNT posee participación.
La empresa fue creada por la Ley 14.771, de 1958. La norma estableció que el 40% de las utilidades debía destinarse a la construcción de la Ciudad Universitaria de San Javier.
Ese proyecto nunca se concretó.
En diciembre de 2025, Pagani y el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, firmaron un acuerdo conciliatorio que puso fin a un extenso conflicto. El convenio fue homologado por la Justicia Federal de Catamarca y adquirió carácter de cosa juzgada en enero de 2026.
El acuerdo estableció la construcción de 135.000 metros cuadrados en el lugar que determine el Consejo Superior de la UNT. También modificó las condiciones de participación de la Universidad en YMAD.
Según el artículo de referencia, una vez cumplida esa superficie, la participación de la UNT se reducirá al 20% y quedará a disposición del Rectorado.
El convenio abrió además una discusión política sobre el futuro de los recursos derivados de la actividad minera y sobre el rol que tendrá la Universidad dentro de YMAD.
La jornada que definirá el nuevo mapa universitario
Con todos esos antecedentes, la Asamblea Universitaria tendrá este jueves la última palabra.
Mohamed-Madkur llega con el respaldo de la mayoría de los decanos y con el peso de la estructura oficialista. Cabrera-Abdala llega después de haber impulsado el reclamo judicial que impidió la continuidad de Pagani.
El desafío será reunir los 82 votos necesarios.
La votación marcará quién ocupará el Rectorado hasta 2030, pero también permitirá medir el nivel de respaldo que conserva el oficialismo universitario y la capacidad de la oposición para disputar el poder dentro de una institución atravesada por años de fuertes disputas internas.

