Tucumán encabezó la creación de empleo asalariado privado formal entre 2023 y 2026, según un trabajo privado analizado por la Fundación Encuentro y publicado el 2 de septiembre por Clarín. La provincia registró una suba del 8,3% en esa comparación, la mayor variación positiva entre las 24 jurisdicciones. Detrás se ubicaron Neuquén (6,8%), La Rioja (1,2%), San Juan (0,7%) y Río Negro (0,5%). Fueron las únicas cinco que cerraron con signo positivo.
El mismo informe describe un mercado laboral nacional en contracción. El registro de asalariados privados del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) descendió de 6,38 millones en diciembre de 2023 a 6,10 millones en mayo de 2026. Eso equivale a la destrucción neta de 274.600 empleos registrados: una caída del 4,3% en 30 meses. La pérdida alcanzó a 19 de las 24 provincias.
Las jurisdicciones más afectadas en términos porcentuales fueron Santa Cruz (−18,7%), Tierra del Fuego (−17,4%) y Chubut (−14,6%). En valores absolutos, la provincia de Buenos Aires concentró la mayor sangría: casi 101.000 puestos destruidos.
Un dato que no contradice, por sí solo, otras series del SIPA
El 8,3% no es intercambiable con otras mediciones oficiales que usan como ancla noviembre o diciembre de 2023, meses posteriores a la asunción de Javier Milei y ya fuera del pico de la sequía. Esas series muestran a Tucumán cerca del estancamiento o con una caída leve, siempre entre las jurisdicciones que menos empleo privado perdieron.
Entre noviembre de 2023 y julio de 2025, el SIPA ubicó a la provincia con un alza del 0,8%. En ese recorte, solo Neuquén (+3,6%), Mendoza (+1,5%), Tucumán y Río Negro (+0,2%) superaron el nivel previo al cambio de gobierno. El ministro Daniel Abad atribuyó el resultado a una medición desestacionalizada, “sin que influyan las cifras de empleo de las zafras azucareras ni citrícolas”, y a la obra pública provincial, en particular el Procrear II.
En septiembre de 2025, un procesamiento de la misma fuente oficial indicó que Tucumán había recuperado el nivel de noviembre de 2023 por un margen estrecho: +0,4%, equivalente a 597 puestos, con un stock desestacionalizado de 161.100 asalariados privados. Neuquén lideraba ese ranking (+3,1% y 4.449 empleos), seguida por Tucumán, Mendoza (+0,2%) y Río Negro (+0,1%).
Hacia agosto de 2026, Infobae, con datos de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, informó que, frente a noviembre de 2023, solo tres provincias superaban el piso de entonces: Neuquén (+7,6%, 10.882 puestos), Río Negro (+3,4%, 3.800) y San Juan (+0,4%, 328). Tucumán aparecía con un descenso del 1,0%, la caída más leve del grupo que no había recuperado el nivel de fines de 2023. Un informe de la Secretaría de Trabajo con datos a enero de 2026 consignó para Tucumán 149.200 asalariados privados, contra 152.900 un año antes (−2,4% interanual y −0,6% mensual).
La Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) que procesa la Dirección de Estadística de la Provincia para el aglomerado Gran Tucumán —empresas de más de diez ocupados— midió en abril de 2026 una suba mensual del 0,14% y una caída interanual del 3,39%.
La aparente contradicción se explica por el recorte temporal y por la estacionalidad. El complejo azucarero y el citrícola concentran contrataciones en el primer semestre. Comparar el promedio de ese tramo en un año de sequía extrema (2023) con el de un ciclo más normal (2026) produce un salto porcentual que no se replica, o se replica apenas, cuando la base es noviembre de 2023 o cuando se desestacionaliza la serie.
Quince años de estancamiento, tres años de excepción relativa
El liderazgo reciente no borra el desempeño de largo plazo. Un relevamiento de PwC Argentina, con datos del Ministerio de Capital Humano sobre el SIPA, midió la evolución del empleo asalariado privado entre diciembre de 2011 y diciembre de 2025. A nivel nacional, el crecimiento fue de apenas 1,6% en casi 15 años. Neuquén, impulsada por Vaca Muerta, explicó más de la mitad de la creación neta del país: pasó de 90.642 a 149.028 trabajadores y sumó cerca de 58.000 a 60.000 puestos (+66,2%). Le siguieron Catamarca (+12,9%), Río Negro (+11,4%) y Corrientes (+9,6%).
Tucumán, en esa ventana, no expandió su base. El informe de PwC coinciden en una caída del 1,5%. En valores absolutos, las estimaciones oscilan entre una pérdida de unos 495 puestos y otra, más citada, de cerca de 2.000. En cualquiera de los dos casos, la provincia formó parte del grupo que no capitalizó la magra expansión nacional de la década y media.
Esa inercia se combina con una informalidad estructural elevada. Indicadores de la Dirección de Estadística provincial y de la EPH-Indec ubican la informalidad de los asalariados del Gran Tucumán en el entorno del 49% al 53% en 2025, según el trimestre. Un documento del PRO, difundido el 2 de septiembre de 2026, situó la informalidad del empleo en Tucumán en el 60% y agrupó a la provincia, junto con Chaco, Corrientes, Misiones, Santiago del Estero y La Rioja, entre las jurisdicciones “atrapadas en una bajísima densidad empresarial y alta informalidad laboral”.
Qué creció y qué se contrajo en el mismo trienio
El trabajo que cita Clarín no se limita al empleo. Muestra un deterioro industrial generalizado en la misma comparación semestral. La utilización de la capacidad instalada manufacturera pasó de un promedio del 66,6% en el primer semestre de 2023 al 57,6% en el de 2026. Once de los doce bloques que releva el Indec operaron por debajo de tres años atrás. La automotriz cayó del 59,6% al 41,7%; la metalmecánica, excluido el automotor, del 55,4% al 38%; el textil, del 53,7% al 39,2%. El único contrapeso fue la refinación de petróleo, del 84,6% al 87,3%.
El Índice de Producción Industrial Manufacturero promedió 114,1 puntos en el primer semestre de 2026, 12% por debajo de los 129,7 puntos de igual tramo de 2023. Trece de catorce rubros quedaron en negativo. Las bajas más severas fueron textiles (−34%), maquinaria y equipo (−33,4%) y fabricación de aparatos e instrumentos (−30%). Otra vez, la refinación de petróleo fue la excepción (+2,7%).
La construcción, medida por el EMAE, pasó de 153,1 a 132,6 puntos (−13,4%) y figura como la actividad más golpeada del índice general. El comercio mayorista y minorista retrocedió 5,6% en el EMAE; las ventas de comercios de cercanía relevadas por CAME cayeron 11,9% en la comparación semestral.
Los sectores que, según el informe, lograron crecer entre 2023 y 2026 fueron el agropecuario, la minería y la extracción de hidrocarburos, las finanzas y el rubro de impuestos netos de subsidios. Ese mapa encaja con el caso tucumano: el Ieral de la Fundación Mediterránea, en un trabajo de Jorge Day sobre el tercer trimestre de 2023 versus el de 2025, ya había ubicado a Tucumán entre las tres provincias con expansión del empleo privado y había atribuido el resultado al agro, no a una recuperación generalizada de la industria o de la construcción.
El mapa que deja el trienio
| Provincia | Var. empleo privado formal | Fuente y recorte |
|---|---|---|
| Tucumán | +8,3% | Fundación Encuentro / Clarín. Promedio 1° sem. 2023 vs 1° sem. 2026 |
| Neuquén | +6,8% | Idem |
| La Rioja | +1,2% | Idem |
| San Juan | +0,7% | Idem |
| Río Negro | +0,5% | Idem |
| Buenos Aires | ≈ −101.000 puestos | Idem. Mayor pérdida absoluta |
| Santa Cruz | −18,7% | Idem. Mayor caída porcentual |
| Tierra del Fuego | −17,4% | Idem |
| Chubut | −14,6% | Idem |
| Total país | −4,3% (−274.600) | SIPA. Dic. 2023 (6,38 millones) a mayo 2026 (6,10 millones) |
El cuadro que emerge es, entonces, de excepción relativa y no de boom. Tucumán aparece primera cuando la vara es el primer semestre de un año de sequía contra el primer semestre de 2026. Queda cerca del equilibrio —a veces unas décimas arriba, a veces un punto abajo— cuando la vara es el stock de noviembre o diciembre de 2023. Y permanece, en la serie 2011-2025, entre las provincias que no lograron agrandar de manera sostenida su planta privada formal.

