El ministro de Salud Pública de Tucumán, Luis Medina Ruiz, admitió este jueves que se produjo un error en el proceso de identificación de un recién nacido en la Maternidad del Hospital Regional de Concepción, aunque descartó de manera categórica que se haya tratado de un intercambio de bebés. «Acá falló algo», reconoció el funcionario durante una conferencia de prensa realizada en el propio nosocomio.
El episodio, ocurrido el pasado 14 de agosto, generó preocupación en las familias involucradas luego de que trascendiera la denuncia sobre una posible confusión en la identidad del niño nacido en el centro asistencial. Según indicó el ministro, tanto la madre como el bebé, cuyas vidas estuvieron en riesgo durante el parto, evolucionan favorablemente en la actualidad.
La conferencia de prensa no estuvo exenta de tensión. Mario Paz, abuelo del bebé cuyo sexo habría resultado confundido en el hospital, increpó públicamente a Medina Ruiz en medio de la exposición oficial, en un episodio que reflejó el malestar de la familia con las explicaciones brindadas por las autoridades sanitarias.
Medina Ruiz detalló que la paciente había concurrido al hospital para un control de embarazo de rutina cuando el equipo médico detectó una alteración severa en la frecuencia cardíaca fetal, con un registro de apenas 65 latidos por minuto, muy por debajo del rango normal estimado entre 120 y 160 latidos. Ante ese cuadro de riesgo inminente, los profesionales iniciaron maniobras de reanimación intrauterina, que incluyeron la colocación de la paciente en decúbito lateral izquierdo y la administración de oxígeno e hiperventilación, lográndose recuperar la frecuencia cardíaca hasta los 135 latidos por minuto antes de decidir una cesárea de urgencia.
El parto de urgencia se produjo en un contexto de sufrimiento fetal agudo, situación que derivó en que el bebé naciera con presencia de líquido meconial, una condición vinculada a cuadros de estrés intrauterino que exige atención inmediata por el riesgo de complicaciones respiratorias en el recién nacido. Fue en medio de esa emergencia obstétrica, marcada por la premura de las maniobras médicas para preservar la vida de la madre y del niño, donde según reconoció el propio ministro se produjo la falla en el proceso de identificación que originó la denuncia familiar.
El caso puso en el centro de la escena los protocolos de identificación de recién nacidos en la salud pública provincial, en un episodio que combinó una atención obstétrica de alta complejidad con un error posterior que las autoridades sanitarias se vieron obligadas a explicar públicamente, en medio del reclamo de los familiares afectados.

