En un mensaje de tono inequívoco y cargado de advertencia, el gobernador Osvaldo Jaldo planteó este lunes, horas después de firmar el decreto que convoca a las elecciones provinciales para el 9 de mayo de 2027, que la unidad del Partido Justicialista de Tucumán sigue siendo el objetivo prioritario, pero dejó en claro que, de no alcanzarse consensos, las autoridades partidarias y las candidaturas se definirán mediante internas abiertas y transparentes. El destinatario implícito —y no tanto— de la advertencia es el senador nacional Juan Manzur, actual presidente del PJ tucumano, cuyo mandato concluye en abril de 2027 y que, según fuentes del propio manzurismo, ha intensificado en las últimas semanas su actividad territorial y política con el propósito de confrontar y debilitar la conducción del oficialismo provincial.
“Todos queremos la unidad del Partido Justicialista. Ya lo hemos logrado en las elecciones nacionales el año pasado y hoy seguimos todos aspirando a la unidad”, afirmó el mandatario. Sin embargo, fue categórico al señalar el camino alternativo: “Si no hay unidad, si no hay coincidencia en algunos sectores o en algunos hombres y mujeres que pertenecen a nuestro espacio, la forma de dirimirlo está muy clara en nuestra carta orgánica. Hay que llamar a internas y de allí saldrán los candidatos”. Y agregó, en un tono que no admite equívocos: “No lo tiene que poner nervioso a ninguno, no tiene que hacer trasnochar a nadie, porque esto es claro y hay que trabajar a la luz del día, como trabaja este Gobernador”.
La convocatoria anticipada a los comicios provinciales —que renovarán gobernador y vicegobernador, legisladores, intendentes, concejales y los 93 delegados comunales— fue presentada por Jaldo como un acto de previsibilidad institucional. “A partir de hoy, con el tiempo suficiente, con la constitucionalidad y la legalidad suficientes, el Gobierno de la Provincia convoca a los tucumanos a votar y a elegir sus autoridades”, sostuvo. El decreto incorpora, por primera vez, la exigencia de ficha limpia para quienes aspiren a cargos electivos y funciones en la administración provincial.
El gobernador recordó que el mandato de las actuales autoridades del PJ Tucumán —presidido formalmente por Manzur, aunque el senador se encuentra en uso de licencia y Jaldo actúa como vicepresidente a cargo— concluye en abril de 2027. Por lo tanto, el partido deberá convocar obligatoriamente a elecciones internas para renovar su conducción. “También en esas elecciones pueden haber listas de unidad y se evita una interna. Pero si no hay vocación de unidad, la carta orgánica también manda a elecciones para autoridades partidarias”, explicó.
Consultado sobre una eventual candidatura propia a la presidencia del PJ, Jaldo fue tajante. “No tengo expectativas ni quiero ser presidente del Partido Justicialista. Quiero seguir poniéndole mi esfuerzo a la gestión de gobierno para que el Partido Justicialista, que me permitió participar en política y llegar por la voluntad popular a todos los cargos que he llegado, siga fortaleciéndose y que podamos gobernar la provincia y mejorar la calidad de vida de los tucumanos”, afirmó. Y cerró con una declaración de principios que suena como un límite: “Hoy tenemos un presidente del partido que respetamos hasta el último día de su mandato. Por ahí se logran listas de unidad a nivel partidario y no hace falta una interna. Y si no hay coincidencia, seguramente habrá que dirimir a través de elecciones internas partidarias. Pero bajo ningún punto de vista quiero ser presidente del partido. Soy verticalista, lo fui siempre a nivel partidario y lo seguiré siendo”.
El mensaje llega en un contexto de creciente tensión. En las últimas semanas, Manzur ha reactivado su presencia en el territorio, mientras dirigentes de su espacio —entre ellos el exlegislador Fernando Juri Debo— han publicitado la posibilidad de que el senador dispute la gobernación en 2027, incluso por fuera del PJ, y han anunciado que “vamos a tener dos listas, una de Jaldo y otra de Manzur”.
Jaldo ya había respondido con ironía a las recorridas del senador: “Ya era hora que (Manzur) vuelva a Tucumán a hacer algo”. Ahora, al fijar el calendario electoral y al recordar que el mecanismo institucional para dirimir diferencias está escrito en la carta orgánica, el gobernador elevó el tono. La advertencia es clara: la unidad es deseable, pero no será una concesión unilateral. Quien pretenda disputar el poder dentro del peronismo tucumano deberá hacerlo por los canales estatutarios. De lo contrario, la interna será inevitable.

