A partir del próximo 19 de agosto, el servicio de transporte público rural de pasajeros de Tucumán dejará de percibir dinero en efectivo para el pago de pasajes. De acuerdo con lo dispuesto por la Dirección General de Transporte de la Provincia, los usuarios de las líneas que conectan el interior deberán abonar la tarifa mediante la tarjeta Independencia, tarjetas de débito y crédito (Visa, Mastercard y Naranja) o códigos QR a través de plataformas virtuales. La medida homogeniza el sistema de cobro con el esquema que ya rige en las líneas urbanas e interurbanas del Gran San Miguel.
El vicepresidente de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat), Jorge Berretta, confirmó que las unidades operativas ya cuentan con las validadoras electrónicas instaladas y que se encuentra en despliegue la red de recarga en quioscos y puntos habilitados de los distintos municipios y comunas. Además de reducir la circulación de efectivo a bordo para reforzar la seguridad de los choferes, la digitalización permitirá auditar el tráfico de pasajeros, frecuencias e itinerarios en tiempo real. Paralelamente, se anunció que en los próximos días las líneas rurales se integrarán a la aplicación Bizland Independencia Virtual para que los usuarios puedan monitorear el recorrido de las unidades, mientras se proyecta reemplazar de forma gradual el uso de troqueles impresos por tarjetas inteligentes para jubilados, estudiantes y personas con discapacidad hacia finales de año.
La migración tecnológica en el interior provincial coincide con una coyuntura salarial compleja para el sector. Luego del acuerdo de recomposición salarial cercano al 12 % alcanzado para los choferes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la dirigencia de Aetat advirtió que la paritaria para las provincias aún no se inició y sostuvo que las empresas tucumanas atraviesan una realidad financiera distinta a las del centro del país. No obstante, desde la cámara patronal manifestaron la disposición para entablar negociaciones con el gremio UTA una vez formalizada la mesa de discusión regional.

