Graves disturbios en la Plaza Independencia: el jefe de la Policía apuntó contra «inadaptados que quisieron ser más importantes que Messi»

La víspera de las celebraciones patrias en la capital tucumana se vio empañada por serios incidentes en el principal paseo público de la provincia, luego de que los festejos por el triunfo y clasificación de la Selección Argentina derivaran en corridas, enfrentamientos y el uso de postas de goma. Tras la tensa jornada, el jefe de la Policía de Tucumán, Joaquín Girvau, respaldó enérgicamente el accionar de la fuerza, rechazó las acusaciones de presunto abuso policial y confirmó un saldo de 11 personas demoradas y dos efectivos heridos.

El despliegue de seguridad, planificado durante 48 horas ante la previsión de una convocatoria masiva, se desarrolló bajo parámetros normales mientras miles de familias, niños y adultos mayores ocupaban la Plaza Independencia. Sin embargo, la calma se fracturó cuando una facción violenta comenzó a hostigar a las columnas policiales. «El festejo se estaba llevando con total normalidad hasta que aparecieron estos inadaptados sociales, estos sinvergüenzas, que son un grupo minúsculo y lo único que saben hacer es arrojar piedras y botellas», sentenció Girvau, añadiendo de forma tajante: «Estos inadaptados quieren sentirse más importantes que Messi».

Como consecuencia directa de las agresiones, dos agentes de la fuerza —un hombre y una mujer— sufrieron traumatismos severos y heridas cortantes. Ambos recibieron las primeras curaciones en la guardia del Hospital Centro de Salud y, posteriormente, fueron derivados a una clínica privada para estudios de mayor complejidad. Frente a las versiones que sugerían una provocación inicial por parte de los uniformados, el jefe de la institución fue categórico: «La Policía de ninguna manera va a generar un desorden si no hay motivo. Actuamos cuando comenzaron las agresiones y ya teníamos dos policías heridos». Según argumentó, la irrupción de las unidades motorizadas y del Cuerpo de Infantería tuvo como único fin encapsular el foco de violencia y garantizar una vía de evacuación segura para las familias.

En el plano procesal, el operativo concluyó con la conducción de 11 civiles: ocho mayores de edad, quienes quedaron a disposición de la Unidad Fiscal de Delitos Flagrantes, y tres menores que, tras ser remitidos al Centro de Admisión y Derivación (CAD), fueron restituidos a sus progenitores. La investigación penal continúa abierta bajo el soporte técnico del sistema de videovigilancia del 911. Los peritos ya analizan las filmaciones para lograr la individualización registral de otros implicados; entre ellos, un sospechoso detectado en flagrancia mientras arrojaba elementos contundentes hacia la multitud.

Con la mirada puesta en el próximo compromiso deportivo del seleccionado nacional, la Jefatura de Policía ratificó que replicará el anillo de seguridad en el microcentro, aunque con un esquema de monitoreo tecnológico reforzado y mayor presencia de cuadrillas preventivas. «No podemos permitir que 20 personas arruinen una fiesta popular. Vamos a actuar en consecuencia si vuelve a ocurrir algún problema; la familia tiene que poder ir tranquila a festejar», concluyó el funcionario, blindando la postura oficial de tolerancia cero ante el vandalismo urbano.

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