La situación clínica del menor de cuatro años que protagonizó un grave accidente en la zona de Horco Molle permanece bajo una vigilancia médica extrema. Según el último parte emitido por las autoridades del Hospital del Niño Jesús, el paciente se encuentra internado en la unidad de cuidados intensivos, asistido por ventilación mecánica y con un cuadro de inestabilidad hemodinámica que mantiene en vilo a la comunidad.
El niño presenta un politraumatismo grave, con complicaciones severas en el área craneal y torácica, producto de una caída de gran altura desde un puente en el predio recreativo. Los profesionales médicos han subrayado que las próximas horas serán determinantes para evaluar la respuesta neurológica y la evolución de las lesiones internas. El pronóstico, por el momento, se mantiene bajo estricta reserva técnica dada la fragilidad del estado general del paciente.
El incidente ha reabierto el debate sobre las medidas de seguridad y la infraestructura en los espacios públicos destinados al esparcimiento familiar. Mientras los peritos trabajan para determinar las circunstancias exactas en las que se produjo el desprendimiento o la caída, la atención se centra exclusivamente en el esfuerzo asistencial para estabilizar al menor.
Desde la dirección del nosocomio se ha solicitado prudencia ante la sensibilidad del caso, remarcando que el equipo de especialistas agota todas las instancias terapéuticas disponibles. La gravedad del cuadro inicial, sumada a la corta edad del accidentado, configura un escenario de alta complejidad médica que requiere de una monitorización constante y una intervención multidisciplinaria.

