Tras cuatro horas de exposición, los abogados defensores Juan Casabella Dávalos y Gabriela Martínez concluyeron sus alegatos en el juicio por el homicidio de Mercedes Kvedaras, ocurrido en 2023 en un barrio privado de la capital salteña. Pidieron al tribunal encuadrar el hecho bajo la figura de “emoción violenta” prevista en el artículo 82 del Código Penal, con el objetivo de evitar la prisión perpetua solicitada por la fiscalía.
La defensa descartó expresamente la calificación de femicidio y la existencia de un contexto de violencia de género. Argumentó que el imputado José Figueroa sufrió un “colapso psicológico” durante una discusión de pareja, lo que generó un “pasaje al acto” sin verdadera libertad de decisión.
Según los letrados, Figueroa —descrito como una persona de carácter “estoico” y con fuerte control emocional— habría experimentado un quiebre repentino ante un detonante emocional fuerte, comparable a “la necesidad imperiosa de respirar tras estar bajo el agua”. En ese marco, solicitaron una condena no inferior a 10 años de prisión.
Los argumentos centrales de la defensa
Los abogados cuestionaron la autopsia oficial realizada en el CIF y denunciaron irregularidades periciales, incluyendo lo que calificaron como “falso testimonio orquestado”. Sostuvieron que la muerte de Kvedaras se produjo por un latigazo cervical durante un forcejeo en la bañera, producto de una compresión manual o braquial del cuello, y no como resultado de un estrangulamiento intencional y prolongado.
Rechazaron la idea de un ciclo de violencia previo y destacaron que no existía asimetría de poder ni sometimiento económico: Figueroa proveía bienes y había gestionado la búsqueda de una nueva vivienda. Citaron mensajes de la víctima en los que expresaba “dolor” más que “miedo”, e insultos recíprocos entre ambos.
La defensa también subrayó el intento de suicidio de Figueroa inmediatamente después del hecho —un corte profundo en la garganta que requirió cirugía y puso en riesgo su vida— como muestra de arrepentimiento y colapso emocional, junto con mensajes de disculpas enviados a la madre y la suegra de la víctima.
El caso
Mercedes Kvedaras fue hallada muerta en la mañana del hecho en la vivienda que compartía con Figueroa en el country El Tipal. La discusión de pareja, según la versión defensiva, se desató tras tensiones acumuladas por infidelidades y la inminencia de la separación.
El tribunal deberá ahora definir si el hecho configura un femicidio con alevosía y por el vínculo —tal como sostiene la fiscalía, que pidió prisión perpetua— o si corresponde aplicar la atenuante de emoción violenta.
El veredicto, que se aguarda en los próximos días, reviste particular importancia por las cuestiones técnicas y probatorias debatidas, especialmente en torno a las pericias médicas y psicológicas.
La causa mantiene alta expectativa pública, tanto en Salta como en Tucumán, provincia de origen de la víctima.
