Una jornada de profundo dolor y conmoción se vivió este miércoles en el microcentro tucumano tras confirmarse el fallecimiento de Gabriel Galván, un joven trabajador de la construcción de 25 años. El operario perdió la vida de manera instantánea tras precipitarse al vacío desde el séptimo piso de un edificio en obra, ubicado en la calle 25 de Mayo al 800.
El siniestro y la intervención judicial
El hecho ocurrió durante la jornada laboral, cuando, por motivos que aún se encuentran bajo investigación pericial, Galván cayó desde una altura aproximada de 20 metros. Según fuentes policiales, el impacto contra el suelo fue fatal y, pese al rápido arribo de los servicios de emergencia del 107, los profesionales médicos solo pudieron constatar el deceso del joven.
En el lugar trabajaron efectivos de la comisaría jurisdiccional y personal del Ministerio Público Fiscal, quienes coordinaron las tareas de la división de Criminalística. El objetivo central de la investigación es determinar si la víctima contaba con los elementos de seguridad requeridos para tareas en altura —como arneses y líneas de vida— y si la empresa constructora cumplía con los protocolos de seguridad e higiene laboral vigentes.
Un contexto de dolor familiar
Más allá de los aspectos técnicos y legales del accidente, la tragedia ha generado un fuerte impacto en la opinión pública debido a la situación personal de la víctima. Según allegados y familiares directos, Gabriel Galván se encontraba atravesando una etapa de plenitud personal: estaba a solo días de convertirse en padre por primera vez.
Su pareja, quien se encuentra en la etapa final de su embarazo, manifestó su desconsuelo a través de las redes sociales, un sentimiento que fue compartido por compañeros de trabajo y amigos que describieron a Galván como un joven dedicado y sumamente responsable en su labor. «Iba a ser papá en días y su mayor motivación era terminar de preparar todo para la llegada de su hijo», expresaron fuentes cercanas al entorno familiar.
Reclamos por seguridad laboral
El caso ha reavivado el debate sobre las condiciones de precariedad y los riesgos que enfrentan los trabajadores de la construcción en la provincia. Desde distintos sectores se ha solicitado un informe riguroso sobre las inspecciones de obra realizadas en la zona, mientras la justicia espera los resultados de las autopsias y los informes de los peritos en seguridad industrial.
Por el momento, la obra ha quedado paralizada de forma preventiva mientras avanzan las diligencias judiciales correspondientes para deslindar responsabilidades sobre este suceso que ha dejado a una familia destruida y a un niño por nacer sin la presencia de su padre.
