Las hermanas de Érika Antonella Álvarez confirmaron que la joven mantenía una relación de pareja con Luiz Carlos da Rocha, el poderoso narcotraficante brasileño conocido como “Cabeza Blanca” y apodado por las autoridades de su país como el “Pablo Escobar de Brasil”. El vínculo, que ya había trascendido en las primeras etapas de la investigación, fue ratificado de manera explícita durante las últimas declaraciones en el marco del expediente que investiga el femicidio de la tucumana.
Según el testimonio de Mayra Jacqueline Álvarez, hermana de la víctima, “Carlos” —nombre bajo el cual Érika lo conocía— era su “novio, la pareja oficial de ella desde 2021 o 2022”. Las hermanas de Álvarez aportaron datos precisos sobre la identidad real del hombre, quien utilizaba distintas identidades y documentos falsos, tal como surgió durante las pericias.
Da Rocha fue detenido en 2017 en Brasil tras una extensa operación internacional. Se lo acusaba de liderar una organización criminal que traficaba alrededor de 5.000 kilos de cocaína por año hacia Europa y otros destinos. Considerado uno de los principales capos del narcotráfico sudamericano, su captura había sido celebrada por las autoridades brasileñas como un golpe significativo.
El nexo entre Érika Álvarez y el narco brasileño salió a la luz en el curso de la pesquisa por su asesinato, ocurrido en circunstancias que aún son materia de investigación. Fuentes judiciales consultadas indicaron que esta confirmación no modifica el rumbo principal de la causa, aunque aporta un elemento de contexto relevante sobre el entorno de la víctima.
“La pesquisa del crimen no se alteró por esta novedad. Siempre se supo sobre la relación que mantuvo la joven con el brasileño”, señaló Carlos Garmendia, el representante legal, en declaraciones recogidas por distintos medios locales.
El caso continúa en etapa de instrucción, con diversas líneas de investigación abiertas. Las autoridades tucumanas y federales mantienen contacto con sus pares brasileños para profundizar en los posibles vínculos y determinar si la relación con Da Rocha tuvo alguna incidencia en el desenlace fatal de Érika Álvarez.
Hasta el momento, no se han registrado novedades concretas sobre el paradero actual del narcotraficante ni sobre eventuales pedidos de extradición o cooperación internacional vinculados directamente a este expediente. La Justicia avanza con reserva, en un caso que ha generado gran expectativa en la opinión pública tucumana.
