El primer fin de semana del año llega a la provincia con un clima sofocante y pronósticos de inestabilidad, de acuerdo a la información brindada por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que estableció una vigilancia amarilla por posibles tormentas intensas para la tarde y noche del sábado.
Según el reporte oficial, la temperatura máxima para esta jornada ascendería hasta los 35 grados, con una sensación térmica agobiante debido a la elevada humedad ambiental. Aunque las precipitaciones podrían presentarse en diferentes horarios, el alerta de nivel amarillo se concentra especialmente desde la tarde y se mantendría durante la noche, lapso en el cual se anticipan tormentas de diversa fuerza.
De acuerdo al detalle del sistema de alertas del organismo, la advertencia abarca una extensa porción del territorio tucumano, comprendiendo la Capital, Burruyacú, Cruz Alta, Famaillá, Graneros, La Cocha, Leales, Simoca, Trancas, Yerba Buena, y las áreas bajas de Chicligasta, Juan Bautista Alberdi, Lules, Monteros, Río Chico y Tafí Viejo.
El nivel amarillo supone la probabilidad de eventos climáticos con poder de causar daños, como lluvias copiosas en breves intervalos, vientos fuertes en ráfagas, eventual caída de granizo y abundante actividad eléctrica, por lo cual se sugiere a los ciudadanos estar atentos a los informes y adoptar recaudos.
Para el domingo y el lunes, el pronóstico oficial no mantiene alertas activas y las condiciones atmosféricas mostrarían una mejoría, aunque persistirán las elevadas temperaturas, características de la estación estival en la provincia.
