En el sector azucarero tucumano comenzó a circular con fuerza la versión de que Santiago Blaquier, referente del grupo Ledesma, se quedaría con el Ingenio Concepción, una de las plantas históricas de la actividad en la provincia. La operación, aún sin confirmación oficial por parte de las empresas involucradas, vuelve a poner en el centro de la escena a uno de los apellidos más influyentes del negocio del azúcar en la Argentina.
La información fue publicada por Tendencia de Noticias, medio del grupo Los Balcanes, perteneciente a Jorge Rocchia Ferro y Catalina Lonac, que aseguró que la adquisición ya estaría cerrada y que Blaquier pasaría a ser el nuevo propietario del ingenio, con cambios en la conducción operativa y una nueva etapa en la gestión de la planta.
A partir de esa revelación, la pregunta que domina el debate empresario y político es si detrás de la operación está Ledesma como compañía o si se trata de una movida realizada por Santiago Blaquier a título personal o mediante una sociedad vinculada. La diferencia no es menor: una compra directa por parte de Ledesma implicaría el desembarco formal del mayor grupo azucarero del país en uno de los ingenios clave de Tucumán, con impacto en el mercado, en la producción y en la relación de fuerzas del sector.
No sería la primera vez que el nombre de Ledesma aparece asociado al Ingenio Concepción. A lo largo de los últimos años, en distintos procesos de venta y reestructuración, el grupo jujeño fue mencionado como posible interesado, aunque nunca se había avanzado —al menos públicamente— en una adquisición concreta.
Por ahora, no hay comunicados oficiales que confirmen o desmientan la operación, ni precisiones sobre la estructura societaria utilizada. Sin embargo, la versión difundida instaló un interrogante de fondo que excede la figura individual de Blaquier: ¿es Ledesma la que avanza, en silencio, sobre el Ingenio Concepción? La respuesta, de confirmarse, podría redefinir el mapa del negocio azucarero en Tucumán.
