El mandatario norteamericano Donald Trump declaró este sábado que el cielo de Venezuela debe ser tratado como “totalmente clausurado”.
Mediante su perfil en la plataforma Truth, el presidente expresó: “A todas las aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas: solicitamos que entiendan que el espacio aéreo sobre Venezuela y zonas aledañas estará completamente clausurado. ¡Agradecemos su comprensión!“.
Esta advertencia llega en un momento en que el gobierno de Trump intensifica la presión sobre Venezuela con un masivo despliegue de fuerzas militares en el Caribe, que incorpora al portaviones más grande de la flota estadounidense.
Recientemente, Trump mantuvo un contacto telefónico con el líder venezolano Nicolás Maduro para alertarle que Estados Unidos incrementará sus operaciones militares si no desocupa Caracas a la brevedad.
En dicha comunicación también participó el secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional, Marco Rubio.
La presencia de Rubio en el diálogo con Maduro indica que la administración republicana ha descartado opciones alternativas con el gobierno chavista –como acuerdos petroleros– que se consideraban en otros ámbitos del poder en Washington como posibles vías para una transición en Venezuela.
En su intercambio con Maduro, Trump no planteó ningún proceso de negociación, ni un plan que permitiera al mandatario venezolano ganar tiempo frente al cerco militar establecido por el Pentágono.
Por el contrario, el presidente estadounidense reafirmó ante Maduro su determinación de acabar con los cárteles de droga que operan bajo amparo del Palacio de Miraflores.
Asimismo, Trump dejó claro que, junto a Maduro, deben salir de Venezuela las principales figuras del régimen que se enriquecieron con negocios ilícitos –narcotráfico, armas, petróleo– y establecieron un sistema represivo que viola constantemente los derechos humanos.
En este escenario, si el mandatario abandona Caracas como exige Trump, con él deberían partir –como mínimo– Diosdado Cabello, Vladimir Padrino y los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, piezas clave de la nomenclatura que gobierna con Maduro.
Al inicio de las conversaciones secretas entre el gobierno republicano y la dictadura venezolana se evaluó la posibilidad de permitir que Maduro se fuera y que la transición democrática quedara en manos de Delcy y Jorge Rodríguez. Ahora, ni siquiera eso: Trump demanda que Maduro y sus principales colaboradores partan inmediatamente.
Trump aseguró a Maduro que la presión política y militar sobre su gobierno se intensificaría con el tiempo, y cumplió su promesa. Poco después de la llamada con Maduro, el Departamento de Estado confirmaba que el Cartel de los Soles era designado como Organización Terrorista Extranjera (FTO).
Maduro es el líder del Cartel de los Soles, y su clasificación como Organización Terrorista Extranjera permite a la administración Trump acorralar al gobierno chavista.
El Pentágono estableció un cerco militar frente a las costas venezolanas, mientras que el Departamento del Tesoro y el Departamento de Estado cuentan con todas las herramientas legales para asfixiar a la dictadura y atacar objetivos estratégicos en territorio venezolano.
El Cartel de los Soles, designado como organización terrorista extranjera
La decisión del gobierno estadounidense de incluir al Cartel de los Soles en la lista de organizaciones terroristas extranjeras facilitó la aplicación de nuevas medidas de presión política, económica y militar en la región.
La lista de organizaciones terroristas extranjeras (Foreign Terrorist Organizations) es administrada por el Departamento de Estado y otorga a Washington amplias facultades legales, por ejemplo, para imponer sanciones, congelar activos y procesar judicialmente a cualquier persona o entidad que colabore con una organización incluida en la lista.
Agregar al Cartel de los Soles fortalece el marco legal que ya pesaba sobre altos funcionarios venezolanos por tráfico de drogas y corrupción, y amplía la posibilidad de acciones más contundentes.
El secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó que el grupo “es responsable de violencia terrorista en todo el hemisferio”, y reiteró que Washington considera al propio Maduro como cabecilla de la estructura criminal. El gobierno venezolano rechaza estas acusaciones y sostiene que no existen pruebas públicas que lo vinculen a redes de narcotráfico.
¿Qué implica este cambio?
Además de las investigaciones judiciales y las sanciones sectoriales vigentes —incluido el embargo petrolero y bloqueos financieros—, el nuevo estatus autoriza una presión adicional sobre aliados, bancos, empresas e individuos que mantengan relación con el gobierno venezolano o con líderes del cartel. Las acciones o apoyos al grupo ahora podrán ser perseguidos penalmente bajo leyes antiterroristas de Estados Unidos.
Para analistas consultados por agencias internacionales, la inclusión del Cartel de los Soles en la lista FTO “abre nuevas alternativas” para la administración norteamericana, especialmente en el ámbito militar.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, describió la decisión como un paso que ofrece “un amplio abanico de opciones legales”. Aunque la legislación FTO no menciona ataques armados, este cambio puede servir como justificación para futuras operaciones de precisión sobre infraestructuras o activos vinculados al cartel fuera de áreas urbanas.
Despliegue militar
La declaración se produjo en un momento de máxima presencia militar estadounidense en el Caribe. El portaviones USS Gerald R. Ford —el mayor de la flota— comanda una operación respaldada por más de una decena de buques, aviones de combate y 12.000 efectivos, con el objetivo de combatir organizaciones de narcotráfico.
Desde septiembre, las fuerzas estadounidenses han destruido al menos 21 embarcaciones sospechosas y se han registrado más de 80 fallecimientos.
La campaña busca asfixiar económicamente al gobierno de Caracas, que ya sufre hiperinflación y restricciones para comercializar su petróleo en el mercado internacional. Economistas citados por la agencia de noticias AFP consideran que la designación FTO podría endurecer el embargo actual y forzar a Venezuela a vender crudo con importantes descuentos, agravando la crisis económica.
El gobierno cubano denunció una “interferencia electromagnética” en el Caribe
El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, denunció una “interferencia electromagnética” en el Caribe.
“Denunciamos persistente interferencia electromagnética en el Caribe, particularmente sobre el espacio aéreo de Venezuela, provocada por el ofensivo y extraordinario despliegue militar de EEUU en la región», escribió el funcionario en su cuenta de la red social X.
Y añadió: “Forma parte de la escalada de la agresión militar y la guerra psicológica contra territorio venezolano, dirigidas a derrocar por la fuerza al legítimo gobierno de esa hermana nación de Nuestra América”.
