El exgobernador de Tucumán, Julio Miranda falleció este domingo a la madrugada a los 74 años de edad, según confirmó su familia, luego de que su salud se fuera deteriorando en las últimas semanas. Su hija, la concejala por San Miguel de Tucumán, Sandra Miranda, confirmó la noticia.
«Como no gritar lo que sos mi viejo querido, un luchador de raíz, el negro, el garrafero, el gremialista, el compañero, el hermano, el tío, el amigo, el abuelo, el esposo y MI VIEJO… UN GRAN TIPO… Mi pecho explota de dolor TE AMO», expresó la hija del dirigente.
Miranda nació el 14 de octubre de 1946, en la localidad de Manuel García Fernández. De orígenes humildes, fue garrafero, sindicalista, presidente del Club Atletico Tucumán y ocupó cargos importantes en sindicato petrolero a nivel provincial y nacional. Comenzó como dirigente gremial del Sindicato de la Industria Petrolera, cargo desde el cual adquirió presencia en el Partido Justicialista tucumano que le permitió establecer sólidos lazos con dirigentes de base y militantes.
Miranda tuvo una vasta trayectoria en el peronismo tucumano. Fue gobernador de la provincia de Tucumán, en el período 1999-2003, y senador nacional en dos oportunidades. Desde que se dio a conocer la triste noticia, los políticos se volcaron en las redes sociales para recordar al político. Entre los que se destacó el actual gobernador de Tucumán, Juan Manzur.
El hombre que derrotó a Bussi
Miranda falleció el mismo día (6 de junio), 22 años después, del logro más importante de su carrera política: la victoria sobre Antonio Domingo Bussi en las elecciones que implicaron la recuperación de la gobernación por parte del peronismo. La diferencia fue 4.205 votos (0,7% del total), en el comicio más cerrado que se haya dado en la provincia, cargado de polémicas porque el resultado fue revirtiéndose en la madrugada de aquel día.
«Nunca creyó que podíamos ganar por la tendencia de votos que había en la previa», recuerda Antonio Guerrero, quien fuera su ministro de Gobierno. Ese día, a las 7, Guerrero fue hasta la casa de Miranda, que se estaba afeitando, y mirándolo desde el espejo, lanzó un comentario irónico para restarle dramatismo al momento que se vivía: «¡Qué cagada! ¿ahora qué hacemos?».
El triunfo de Miranda fue un hecho considerado trascendental por los principales líderes del Movimiento Nacional Justicialista. Sisto Terán, su compañero de fórmula, recuerda que aquel 7 de junio de 1999, un ex gobernador y dos ex presidentes de la Nación vinieron a acompañar a la fórmula ganadora: Ortega, Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner (aquel año era gobernador de Santa Cruz). Todos ellos terminaron en un reconocido restaurante cercano a la ex estación Central Córdoba, en una cena en la que brindaron por «el triunfo emblemático del peronismo sobre Bussi».

Su debacle en medio de la crisis
En el año 2002, fue el punto máximo de crisis social en la provincia, siendo noticia internacional en razón de la historia de «Barbarita», una niña tucumana en avanzado estado de desnutrición. Este hecho fue la vidriera de una situación social acuciante, no obstante la economía tucumana tuvo cierto alivio cuando el Presidente Eduardo Duhalde lanzó un plan de re financiamiento de las deudas provinciales lo que permitió el retiro de circulación de los bonos de la deuda.
